Los colores de los edificios estremecidas en mi sosiego sincero de angustia, plasman realidades que no han sido contadas. Miedos entumecidos en las tinieblas de mi alma que estremecen mi ser en personas que oscuras andan. Mi Dios, me muestra los caminos que recorrí, la vida que elegí y las traiciones que cometí. Pido perdón por lo mundano de mi corazón y por la ceguera de quienes de miedos se alimento y de coraje esta creciendo.
Toda una vida resumida en letras. Sentate, ríete y llora un poco, era niño antes, un joven hoy, quizá un viejo mañana.