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Mostrando entradas de julio, 2015

Un veneno singular.

.  Era un veneno singular. Consumiéndome en plena noche helada. Un invierno diferente y crudo conspiraba dañinamente mi consiente. "Que patético te ves" Repetía mi mente. Tocaba su cuerpo con espinas imaginando tu nombre. Besaba sus labios pensando en los tuyos. Envenenaste mi noche con tus recuerdos. Imaginaba sentirte encima mío y casi con seguridad sabía que mi felicidad no estaba escrita en ese cuarto, con esa persona, con este invierno. Cómo mentirle a mi mente que no eres más que una ilusión. O tan solo fuiste un medicamento que alivio el odio, causado anteriormente. Imaginarte para mi es un delirio inconsciente de todos mis días. Usando un cuerpo usado por muchos. Para equilibrar mi necesidad. Tenerte lejos y que penetres mi mente como si nada. Sin darte permiso a que lo hagas. Sin que tengas el poder de hacerlo. Entraste. Y envenenaste la noche con tu medicamento extraño contra el odio. Volví a reír y sentirme ...

Aún sabiendo.

Me entregue en alma y vida. Deje llevarme en las noches de desvelos. Caí rendido ante tus parlotearías absurdas de lo que era para ti el amor. No era el momento, pero aun así te llene de mágicas caricias de amor. Sostenía la idea de ser feliz sabiendo que no eras para mí. Sabiendo que dentro de ti no había más que rencor hacía la patética vida que tenías. Aun así entregue mi cuerpo al mejor postor de la promiscuidad. Enferme mi corazón roto. Pero sano. De odio. Aun así recorría tu cuerpo como nadie lo había hecho hasta entonces. Tomé un sorbo del dolor cuando tu primer traición me arrebato las esperanzas de ser feliz. Me volví adicto a especular, como quién se vuelve consumista de alguna droga. Aún así amarre mis brazos a tu espalda blanca. Sabiendo que no merecías. Quizá no viste quién era. Quizás también confundiste mi cara de niño bueno, para jugarme en contra. Puedo decirte tantas cosas y sé que estoy en lo cierto. Pero aún así te bese como si fuera nuestro últi...
Quizás era su sonrisa. El viento desmantelaba su rostro blanco a la luz del invierno. Sus labios rojos combinaban con su bufanda. Suspiraba paz su esencia. Mientras mis ojos brillaron al ver su alma a través de sus ojos. Era inexplicable el calor que sus manos trasmitieron esa tarde. Veía como mi próximo error se asomaba por la ventana. Tu aire a seguridad, tu presencia, tu corazón. Enamoraron aquel corazón oscuro que habían dejado. Te llevaste todo de mi con tan solo una tarde. Mi encanto estaba en tus manos. Mis deseos en mi mente retorcida creaban imágenes imposibles de redactar. Eras vos. Y yo. Y algo no podía ser.

Logros

Faltaba un gota de lectura y un buen mate a lo Argentino... Para escribir un verso más en este diario. Estoy estupefacto de los cambios de mi vida. De la rotación de la tierra al frente y mando del sol. De mis logros y mis caídas, como de mis lagrimas a escondida de las ausencias. Tratos diferentes, como sonrisas verdaderas. O de personas que ayer estaban al pie del cañón y hoy simplemente son un punto mas dentro de millones. Crezco con miedo a seguir creciendo y caigo en la cuenta de la soledad que un humano presenta todos los días. Intentamos reconfortarnos con la idea que vinimos al mundo al servicio de sobrevivir. Pero apenas aprendemos a llevar un día con nuestras penas y nuestras dolencias. Sonrío todo el tiempo y es una maquina lenta pero sigue funcionando. No me siento realizado ni mucho menos. Tampoco estoy amando y siento fracasar como humano. Siento que soy incapaz de amar dentro de tanta maldad. Que todo ser que cruzo por este corazón lo pisoteo como trapo su...

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Se siente diferente. Tus besos pasionales se dieron a la fuga. Tus abrazos se volvieron espinas. Mi corazón una especie de remolino negro lleno de recuerdos. Mi alma una coraza rencorosa. No puedo vivir sin ti, pero tampoco puedo vivir así. Nos fallamos y aún creemos que es amor. Quizá sea tiempo de que mires desde el fondo del cajón y encuentres lo que perdiste. Para que me dejes ir, aunque me duela. Para que lo enfermo sea sano. Simplemente para ver la luz de nuevo y no la oscuridad.

No es pecado, no es abominación. Es amor. (Homosexualidad)

Desperté en un mundo diferente. Fui creciendo mientras los tornados familiares debatían mi felicidad al futuro. En el momento una confusión y una frágil decisión sin pronunciar el dolor. Frágil y pequeño no entendía que sucedía dentro de mi cabeza, mi mente y mi cuerpo. Simplemente en mis venas corría duda e incertidumbre. Podía ser feliz con cada detalle y algún amigo de la infancia. Pude sobrevivir a la infancia. Por una clara razón que mi inconsciente no mandaba señales detalladas de lo que sucedía. Siempre tan indefenso pero fuerte como el acero, mientras una duda encarnaba el color con el pasar de los años. ! Hasta que fui consciente!  Era tan solo un adolescente creciendo en los cambios de una sociedad y creciendo en una familia clásica, con pensamientos cerrados y muy pocos abiertos… En el momento entendía que la duda crecía fuertemente y cada vez era más grande. Mientras los duelos de la adolescencia hacían estragos en mi vida.  Como mis...

Hoy después de ayer.

Hoy es todo paz, quizá mas de la que necesitaba. No comprendo el momento en el que pude decir adios a un amor. Aveces creer es poder. Y pude. Hoy se respira tranquilidad, que por tí todo dí. Mi alma, mi esencia y mis sueños. Para que los cuides, los protegas con tus manos y viajes conmigo en este camino. Hoy tengo miedo de como empezar. Supe como acostumbrarme a ello. A eso que por momentos nos hizo infinitos hasta el paraíso y tan caliente como el infierno. Hoy supe que puedo decir adios en un nuevo comienzo. Que no es una renuncia al amor, es una renuncia al dolor. Hoy descubri mi mirada lejana en las olas de un rio inmenso y caudaloso. Abandone por desición propia el fracaso del amor. Prepare mi mejor cara para afrontarme con la soledad. Hoy descubrí que no todo estaba perdido. Que los perdidos eramos inevitablemente   nosotros. Hoy descubri que el fracaso en la relación es culpa de las dos partes. Pero las piedras se llevan más uno que el otro. Quiero que...