Me esperas en la habitación del hotel. En las sabanas blancas del motel. En las almohadas de mi cuarto. En las esquinas de la ciudad. En las largas noches de fiestas. En aquellos cigarros que prendo sin pensar y palpitar. Me esperas en los brazos ajenos y en la penumbra de mi alma. Buscas en las puertas del living. En los portarretratos, de fotos que has sacado. Abrazas la noche, en tu soledad. En las estrellas de las epifanías pasadas. Tratas de sentir y sientes que algo antiguo dentro tuyo despierta. Y vuelve a morir. Esta no es la expresión. Tocas sus pieles, con el mismo placer. Hueles aromas de perfumes que te recuerdan un vagón de la estación de trenes. El verano, hace eco entre los pinos de la ruta que te llevara a casa. Otro año pasa y buscas. Buscas, pero sientes que a cada día que pasa. Mueres. Y me alejo, nos alejamos. Todo el deseo muere a las horas de comenzar. Toda la historia cae en más de lo mismo. ...
Toda una vida resumida en letras. Sentate, ríete y llora un poco, era niño antes, un joven hoy, quizá un viejo mañana.