Y vive en mí un pedacito de su cielo oscuro. Compartió un poco que muchos no vieron. Me abrió a su puerta corrediza. Oscura y llena de miedos. Abrió su alma, a un cansado jugador que aposto su corazón. Quizá aquellos ojos inocentes implorando amor, encontró su otro yo. Su alma hecha pedazos y su cabeza hecha trizas hicieron de un efecto rebote. "El amor" No pudo explicarlo. Simplemente se limito a sonreír y el cayo a sus pies. Solo se limito a tocar su cara y el revivió. No surgió el miedo, si el amor se alimenta de ello. Nació la vigencia de vivir algo tan complicado a subsistir en el tiempo, como su amor. Pero el supo, que esa noche, volvía a luchar por un corazón sano. Y aposto de nuevo, aunque no con las mismas fuerzas. Pero si conciente que valdría la pena.
Toda una vida resumida en letras. Sentate, ríete y llora un poco, era niño antes, un joven hoy, quizá un viejo mañana.