Quizás todo se calmó dentro de mí.
Aunque mi mente me retuerce todas las noches imaginando lo
ocurrido.
Quizás podré darme por vencido, aun sabiendo que antes debía
hacerlo.
Eres como una maquina vieja, que procura luchar y cambiar,
pero sigue siendo tan insípida cometiendo los mismos altercados contra mí.
Estoy cansado de repetir siempre lo mismo y verme al espejo
todas las noches de insomnio.
Pero tampoco puedo hacer como si nada paso.
El corazón, la mente son máquinas de matar y hacer daño.
Llenándome de odio y descubriendo el rincón oscuro de lo que
nunca fui.
No puedo ser una grabadora vieja recorriendo los mismos
pasajes, repitiendo y justificando tus actos.
Algo dentro de mí hablaba y hablo todo esté tiempo.
Y como no pude callarla me precipite a descubrirlo.
No puedo tocarte con la misma intensidad, ni siquiera mirar
tus ojos y darme cuenta que eres el mismo que hace tiempos atrás.
Juras haber sido y ser diferente. Lamento decirte amigo, los
cambios no surgen.
Son solo facetas para no perder, lo que nunca tuviste. Mi
CORAZÓN.
Es simple planificar actos contra mí.
Pero es difícil afrontarte mi psicopatías de hacerte ver lo
despreciable que eres.
Con ese aire insoportable de saber que estas haciendo mal
alguien, pero dentro tuyo, muy en el fondo disfrutas hacer sentir mal al otro.
Porque la vida contigo fue tan injusta y nunca te dio, lo
que con mentiras querías llenar.
¡Vamos a lastimar!, ¡Vamos hacerle mal al ingenuo!
Es tan simple destruir, pero no destruyes.
Solo te dejas en evidencia, de lo carente que es tu vida.
Y yo quedo en evidencia que tengo sentimientos que me
llevaran muy lejos.
Y a vos?
A una profunda tempestad de soledad
Y SER OBJETO DE TUS DESEOS, SER OBJETO SEXUAL Y NO SER
NADIE, MAS QUE UN PEDAZO DE CARNE PARA QUIENES TE “DISFRUTAN”
Quizás te quise mostrar siempre como es mi mundo que con
sentimientos se puede llegar a mover montañas enteras.
Pero no basto.
Y no hay análisis dentro de mi mente, no hay justificativo.
Te deje de amar y de ver cómo te miraba.
La venganza y el odio no eran para mí. Jamás lo fueron.
Y por eso lentamente descubro el tiempo perdido. Refloto y
vuelo sobre el cielo estrellado.
Mientras vos, te quedas en el agujero oscuro de tu vida
solitaria y carenciada.
Vuelvo viendo caer una vez más en lo mismo.
Porque contigo
siempre es la misma historia.
Cuando la moraleja para los afectados es la gloría, para vos
es la soledad.
Estoy cansado y te lo hice saber.
Te lo hago saber aunque de vos en mí ya no hay más nada.
Solo una profunda lastima.
Comentarios
Publicar un comentario