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Mostrando entradas de noviembre, 2014

A crisis more

Me rompí en las mañanas de corazonadas tristes. Estaba abatido por los ataques de una personalidad límite. El sabor amargo del pánico hacía de la luz mi peor enemigo. Corría la sangre como gritos dolorosos reprimidos como oro en la montaña. El miedo fue tal que decidí tomarme un respiro. Decidí llorar, como nunca antes lo había hecho. Me empestille para sentirme con vida, sabiendo aún que estaba muriendo. El sabor del cigarro del color, el aroma del vodka en primavera fue el condimento del pánico. Primero esquirlas y recuerdos. Segundos más tarde estaba gritando todo aquello que callo. Llorando, exclamando piedad a la vida. Exclamando libertad cuando nuevamente me estaba encerrando. ¿Quién era? ¿Dónde saco lo bueno? Era una crisis más señores. Me derrumbe en medio del descontrol, los gritos y los llanos bosques depresivos. Me desahogue en medio de morir. No encontré mensajes certeros de mi dolor. Simplemente tuve una crisis más dentro de la historia...
Era el sabor del verano? Era la luz? Que fue? Aquel pequeño dolor, fue aquel que nos despertó. Fue aquel pesado a quién recordamos tanto. Ese primero de febrero. Suelo pensar que aquellas historias eran amortiguadores del dolor. Suelo pensar que el débil era yo. Quién se sentía fuerte en medio de la guerra. Amnesia del sentido. Amnesia de sentir que no estaba parado donde quería estar. Era un alma débil, llenas de esquirlas que despertaron aquella noche estrellada. Donde los focos principales éramos nosotros. Donde el dolor no importo. Donde la pena, se convertía en aquella gloria que nunca podíamos obtener. Yo te amo y quizás fue aquello que jamás volveré a sentir. Quizás aquello tengo que olvidarlo. Pero es un pasado adictivo donde se vuelve presente. Y   aquél presente es doloroso para saberlo lo que sigue de aquí en adelante.

Contemporaneo.

Como un cantó nostálgico estamos aquí. Sintiendo como estoy al borde de caer a un precipicio oscuro sin salida de despertar. Bailando al ritmo de chandelier.- Moviendo los brazos pesados de historias y las piernas elásticas como los días que han pasado. Mientras el movimiento es cruel y sincero. La delgadez y el espasmo depresivo son cada vez más fuerte. Me pregunto mientras las luces de colores me encandilan y al  frente de miradas, una sonrisa digna. ¿Como una estructura solida, se puede desmoronar? ¿Cómo podemos estar tan enteros y estar muriendo? La melancolía recorre como el verano de invierno que estoy intentando sobrellevar. Muchas personas no están y las melodías que me recuerdan a ellas lastiman. Como raspones en la rodilla. Aún no se en que tiempo estoy viviendo. Si esto es el futuro que en el pasado quise. O un presente que se desvive por desvivirme. Es un mundo oscuro con cantos liricos de fondo que me dicen que abandone la partida. Per...

Habla tu espejo

Acaso no vez? Tus ojeras están a punto de tragarse esa mirada triste. Tus hombros hundidos y tu delgadez van a matarte. La piel reseca, los labios rasgados y unos pies de porcelana se ven arruinado. El color de tu voz se escucha lento y melancólico como el sonido de una caja musical. Mírate en el espejo, de ti no queda nada. No descubres tu mirada, no lees tus labios y mucho menos entiendes porque tanta desdicha. Mírate, de nuevo tus ojos gritan de manera clara que están por explotar. Tus rodillas lastimadas me cuentan que están a punto de quebrarse como una tasa con tu nombre de feria y barata. Al ritmo del clásico sientes que mueres con cada pieza que se desgarra de tu ropa. A cada grito silencioso sientes que tu cuarto es un tubo negro lleno de historias sin narrar. Me han contado que sufres por las noches, que callas lo que sientes y que reprimes a la par de una moledora. Sos fuego de día y un cristal liso y llano en las noches. Comprometes tu pasado en tu presentes y ...

"Go back and screams"

Se que las caricias hablaban por sí solas, el sudor en la piel junto con aquellas bofetadas en medio de la guerra hicieron valorar aún mas. Valorarme, valorar, que la vida que llevaba era una guerra con países enfrentados y al mismo tiempo crecía una flor azul en el medio del desierto. Aquellos muertos hablaban por si solos. Acaso no recuerdas los gritos? Esos gritos desgarradores y nosotros amando? Juro que nunca lo había sentido como el miedo se encarnaba en mi piel. Como podía amar en medio de tantos gritos? Eramos una cámara lenta en medio de arrebatos y asesinatos.  Y mis labios amaban al mismo tiempo que el miedo corría por mis venas. Era el miedo, mezclados con cigarros, era mi coraje de apostar de nuevo, era el alcohol que corría en aquellas noches. Y las charlas. Y el indefenso escuchando como lamentabas cosas que no iban a volver mas. Cariño, te estaba amando. Cariño no era yo, Muchas veces dije que todo aquello que amaba lastimaba. Pero cuide...
"Rodeados de personas que no conozco. Rostros perdidos en la multitud (-¿Donde estas?) Flotando en el edén de los vicios pregunto al aire. Que pregunta reciproca dirías con aire de sabelotodo. Amaba escuchar tus justificativos aunque eras erróneos conmigo.  Ya las valijas estaban abiertas y la ropa estaba puesta ahí (-Una nueva vida te espera) Tu color se había distendido por la habitación y nuestros miedos se habían entrañado en cada uno de nuestros sentidos. Un abrazo reconfortante, ayudo y alivio. Aunque sabíamos que todo iba cambiar apostamos a las nubes que este amor sería eterno."

Mira hacía las estrellas

Despierta. Despierta que la noche se asoma.  Ya no somos los mismos. Yo no eres, ya no soy lo mismo. ¿Qué somos? Dale bebe, piensa en que eramos antes de partir. Piensa un rato, sientate respira, quéjate por la vida que llevas y mira hacia las estrellas. Si! Las estrellas, donde sabes que estamos los dos. Tirados en el fondo de los suicidas y  melancólicas ramas, soportando lo que el destino nos hizo. Déjame fumar este ultimo cigarrillo. Déjame llorar en paz. Pero búscame, sientate, quéjate de la vida que llevas pero recuerda quién estuvo a tu lado en ese momento. ¿Quién, nos hizo esto? Deja de llorar porque no todo salio como querías. Si la vida fue injusta con nosotros. ¿Por qué no puede serlo de nuevo? Si tu sabes que no todo es como parece. Piensa un rato, siéntate, respira y dime que que me vuelves amar como el primero de febrero. Dale asomemos a la melancolía de los abatidos  y aquella tristeza de verano. Con lana del rey de fond...

Debíamos volar y olvidar.

Aquella noche habíamos despertado en aquella realidad desgarradora. Llenos de muertos, lleno de soledad y dos almas juntas intentando amortiguar el dolor con amor francés. Aún sabiendo que el fingir lastimaba cantábamos en el conservatorios canciones tristes de algún pasado no tan lejano. El aire se aliviaba y surgía de las paredes pequeñas anchas lineas de colores que montaban la escena mas romántica de aquello que no fue. Tu solo mirabas al techo. Yo miraba tu sombra, fingiendo fortaleza, fingiendo libertad, fingiendo no sentir, fingiendo aquello que sucedía en aquel presente extraño. En aquella casa antigua de paredes altas y abrojos de la codicia y la envidia. Crecimos en el agujero negro del derrame injusto de almas dividas, simplemente juntadas en un evento familiar. Nacimos como una pequeña flor en medio del desierto. Nacimos ahí. Mientras tu sombra era inevitable amar.  Y mi sonrisa de complicidad era capaz de derribar mis miedo al verte sonreír Que injusto que ...

-Que sabor amargo tiene el amor.

El sueño desprestigiado había llenado de sudor la noche incógnita del destino. El corazón de el latía como bombos en el carnaval de Sevilla. En una madruga tibia muy épica, muy extraña, era el sabor del otoño en primavera. Una bailarina de clásico en la televisión Un cuerpo derramado en un colchón barato, en una ciudad que alguna vez vivió. Una imagen bizarra de un presente extraño Un pequeño dolor en el centro oscuro, una mirada perdida en medio de bultos El sueño incansable despertó mi cociente, una lagrima seca caía en medio de la paz en la oscuridad de aquél cuarto extraño. Su mirada en aquel sueño era parecida aquel verano, Su sonrisa dilataba mis pupilas y se entregaban aquel amor del verano negro.  Dos almas, dos inconscientes mil mensajes por doquier. Sus manos ensangrentadas de mentiras tocaban mi piel. -Que sabor amargo tiene el amor. Repetías todo el tiempo. Mientras mis ojos y la confusión de haberme despertado sonaban Aún sospechaba que er...