Se que las caricias hablaban por sí solas, el sudor en la piel junto con aquellas bofetadas en medio de la guerra hicieron valorar aún mas.
Valorarme, valorar, que la vida que llevaba era una guerra con países enfrentados y al mismo tiempo crecía una flor azul en el medio del desierto.
Aquellos muertos hablaban por si solos.
Acaso no recuerdas los gritos?
Esos gritos desgarradores y nosotros amando?
Juro que nunca lo había sentido como el miedo se encarnaba en mi piel.
Como podía amar en medio de tantos gritos?
Eramos una cámara lenta en medio de arrebatos y asesinatos.
Y mis labios amaban al mismo tiempo que el miedo corría por mis venas.
Era el miedo, mezclados con cigarros, era mi coraje de apostar de nuevo, era el alcohol que corría en aquellas noches.
Y las charlas.
Y el indefenso escuchando como lamentabas cosas que no iban a volver mas.
Cariño, te estaba amando.
Cariño no era yo,
Muchas veces dije que todo aquello que amaba lastimaba.
Pero cuide de mi alma muchas veces y en esta me deje caer.
Como no crecer de esta forma?
Como no bajar los brazos?
Si todo este tiempo el motor que llevo se esta apagando y mermando en medio de la paz misteriosa.
Dime que me amas!!
Dime que todo esto fue un sueño eterno.
Regresa una vez mas, para callar mis lagrimas.
Dame una pequeña explicación de porque hay tantos cambios.
Dame un último abrazo y deja de aparecerte solo en mis sueños tristes.
Dame amor una vez más que este jinete se queda sin su caballo y esta perdiendo fuerzas.
Solo una vez más, un efecto como los cigarros de colores.
Vuelve dime.
Vuelve y grita.
Vuelve y llora.
Vuelve y suéltame.
Vuelve que el masoquismo ya es parte de mi.
Grita que aquí hay alguien esperando respuestas.
Y solo encuentra preguntas.
Es tan simple correr cuando el miedo afronta.
Es tan fácil amar y dejar.
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