Inevitable perderme en gotas de rocíos de un domingo. Insoportable golpeador de bofetadas en presentes resistentes. Te levantas en mí. Al frente de mi cama. Me miras de frente. Sabes que temo cada momento a solas y de su ausencia. Vienes invadiendo espacios que intento camuflar. Ves mis ojeras, de noches interminables de un frio seco abrumador. Lentamente puedo notar cómo quieres arruinarlo todo. Mi castillo no fue creado para ti. No eres bienvenido. Te apareces en mis infiernos domingueros. Donde puedo respirar. Apareces cuando nadie te ha llamado. Porque eres el vil reflejo de la mente humana pasada. Te despiertas porque sabes que puedes lastimar y llenar un corazón, con su propio vacio. La mente no está diseñada para complementar su presente y su pasado. Tú lo sabes. El tiempo corre, los segundos vuelan. Plasmas mis momentos más felices con él. Puedes notarlo, puedes verlo, que aun sigue doliendo como ayer. Pero soy fuerte. Soy fue...
Toda una vida resumida en letras. Sentate, ríete y llora un poco, era niño antes, un joven hoy, quizá un viejo mañana.