A veces en la vida hay cosas que debemos tocarlas.
Como aquellas heridas del pasado que quedaron a medio cerrar.
Fuiste el comienzo de todo. La historia que marco.
Fuiste el ser humano a quién más dedique insomnios.
Y las noches de desahogo solitarias en una escalofriante soledad.
Escribí mis mejores versos con vos. Como también las malas.
Amarre mi corazón al tuyo y tan solo tenía 16 años.
Una vida por delante.
Fui tu compañero, fui quien salía con vos, el que cuidaba de tus malos días.
El que aconsejaba cosas que todavía no había vivido. Era solo un niño que amaba, de la forma más pura que un ser humano puede amar.
Fuiste el inicio de mi primer raspón en el corazón.
No puedo evitar no pensar las noches enteras que te sufrí. Los aniversarios que desee que estuvieras conmigo.
No había pañuelos que secaran las lagrimas más sinceras que había conocido.
Es que solo recuerdo, lo vivo que me hiciste sentir.
Lo bueno que sacabas de mí, sin siquiera hacer nada.
Mucho tiempo soñé con el día en donde vinieras me abrazaras y simplemente te fueras.
Como en el otoño de ese abril. Donde pasábamos acostados mirando el trasluz de la ventana. Sin omitir una sola palabra.
Las veces que te ponías a llorar en mis piernas, cuando la vida era injusta contigo.
Las noches donde me acostaba en tu pecho y podía sentir tu corazón latir.
Las hojas enteras escritas de todas tus cualidades y defectos.
Aunque tiempo más tarde pude notar defectos. Es que eras tan perfecto para ese tonto adolecente.
Estuve años viendo al abismo, esperando aunque sea un "te quiero"
Jamás imagine un día. Después de cuatro años, regresaras de tu eterno viaje a tus sueños y dijeras.
"Que siempre sentiste lo mismo que yo", " Que fui una de las personas más importantes en tu vida" y que aun no puedes olvidarte de mí.
Años de angustia, desolación y depresión acompañaron simplemente esas tres frases. Pero todo ese tiempo, me perdone a mí mismo y te perdone a vos por haberte ido y haberme dejado solo.
Lo tome con ternura y amor mientras mis lágrimas caían.
Podía sentir que el dueño de esta cuenta de blogger. Hizo valer años de versos escritos.
Hizo valer el amor que sentí alguna vez por él.
Jamás podre olvidar a quién me enseño amar.
-¿El destino nos volverá a cruzar?
Como aquellas heridas del pasado que quedaron a medio cerrar.
Fuiste el comienzo de todo. La historia que marco.
Fuiste el ser humano a quién más dedique insomnios.
Y las noches de desahogo solitarias en una escalofriante soledad.
Escribí mis mejores versos con vos. Como también las malas.
Amarre mi corazón al tuyo y tan solo tenía 16 años.
Una vida por delante.
Fui tu compañero, fui quien salía con vos, el que cuidaba de tus malos días.
El que aconsejaba cosas que todavía no había vivido. Era solo un niño que amaba, de la forma más pura que un ser humano puede amar.
Fuiste el inicio de mi primer raspón en el corazón.
No puedo evitar no pensar las noches enteras que te sufrí. Los aniversarios que desee que estuvieras conmigo.
No había pañuelos que secaran las lagrimas más sinceras que había conocido.
Es que solo recuerdo, lo vivo que me hiciste sentir.
Lo bueno que sacabas de mí, sin siquiera hacer nada.
Mucho tiempo soñé con el día en donde vinieras me abrazaras y simplemente te fueras.
Como en el otoño de ese abril. Donde pasábamos acostados mirando el trasluz de la ventana. Sin omitir una sola palabra.
Las veces que te ponías a llorar en mis piernas, cuando la vida era injusta contigo.
Las noches donde me acostaba en tu pecho y podía sentir tu corazón latir.
Las hojas enteras escritas de todas tus cualidades y defectos.
Aunque tiempo más tarde pude notar defectos. Es que eras tan perfecto para ese tonto adolecente.
Estuve años viendo al abismo, esperando aunque sea un "te quiero"
Jamás imagine un día. Después de cuatro años, regresaras de tu eterno viaje a tus sueños y dijeras.
"Que siempre sentiste lo mismo que yo", " Que fui una de las personas más importantes en tu vida" y que aun no puedes olvidarte de mí.
Años de angustia, desolación y depresión acompañaron simplemente esas tres frases. Pero todo ese tiempo, me perdone a mí mismo y te perdone a vos por haberte ido y haberme dejado solo.
Lo tome con ternura y amor mientras mis lágrimas caían.
Podía sentir que el dueño de esta cuenta de blogger. Hizo valer años de versos escritos.
Hizo valer el amor que sentí alguna vez por él.
Jamás podre olvidar a quién me enseño amar.
-¿El destino nos volverá a cruzar?
Comentarios
Publicar un comentario