Ir al contenido principal

Entradas

Mostrando entradas de noviembre, 2015

Repugnante pedazo de nada.

¿Pude haber estado tanto tiempo muerto? Nos aferramos tanto a un círculo vicioso como las agujas del reloj compitiendo para llegar a la otra. Me aferre a los demonios de una enfermiza situación. Detote bombas en mi soledad, para pagar las cuotas de pasos herrados de mis amores pasados. Estaba perdiendo el valor de ver las pequeñas cosas que me brindaba la vida a cada segundo. Una simple sonrisa, un anochecer estrellado, como los rayos de una tormenta. A cada día perdía el valor de poder mirar al cielo y sentirme libre, sin sentirme atado. Trataba de ocultar mi tristeza en pequeñas sonrisas. Y mi dolor era tan profundo como el océano, y tan pequeño en la superficie. Por vos, había dejado de apreciar lo que me rodeaba. Había dejado de amarme. Me había perdido. No puedo explicar en palabras lo liberador que se siente poder mirar al cielo sin sentirme presionado a resistir tus mentiras. Han pasado semanas desde que no sé nada de ti. Simplemente p...

!Preferí mil veces!

Preferí mil veces traicionarme a mil. Antes de hacerlo contigo. Preferí muchas veces callar mi dolor. Con tal de no recibir tus mentiras como balas sin compromiso. Preferí callar la verdad una y mil veces. Con tal de no decepcionarme y lastimarte. Cuando caímos en la cuenta, era tarde. La traición estaba acoplada a nuestra manera enferma de amar. Hoy luce un invierno en plena primavera. Los arboles se han puestos tristes y no entienden por qué. ¿Era amor cariño? Los pasos cansados acabaron con esto. Tú lo sabes. Preferir antes sufrir. Ponerte a vos, antes que a mí. Regalarte sueños, risas y momentos. Para que tú con cada día lo destruyas. Hasta el poeta mas resignado llora por las historias ajenas. La mía es propia. ! Amor! Fue tan difícil darte cuenta que solo pretendía amar sin condiciones. ! Amor! Tan dificil fue amarrar tu mano a la mía y no traicionar? ! Amor! Aquí las copas siempre estuvieron rotas y tu te has encargad...

Un mar.

Navego en un mar de dudas. La incertidumbre de caer pesa en mis ojeras mañaneras. Dentro mío. Gritos ahogados piden auxilio. El sentido está lejos como destino. La autopista se hace larga y puedo ver desde mi ventana, como las montañas crecen. Y la vida continúa. Pasan autos todos los días. Millones vamos hacía ese destino aunque sea difícil llegar, nos perdemos en los laberintos. Crecen las dudas de mi capacidad y mis miedos que intento callarlos. Se que pronto puede acabar, como puede hacerse tan largo. Y aunque el optimismo llegue, dentro de mí hay muchas cuotas que saldar. Puedo notar los cambios en mí. Me siento un extraño en mi propia morada. Puedo ver mis ojos diciéndome tantas cosas y ser tan decididos. Pero mi alma me dice otras. Me confundo y me pierdo. Al mismo tiempo que lucho para salir, salgo y vuelvo adentrarme. Este camino es tan largo como mis propias dudas de seguir. Tengo miedo, aunque sigo hasta llegar al destino. ...

Tengo miedo al olvido.

De nuevo aquí. Ah pasado un largo tiempo querida enemiga. Y aun sabiendo que no te adentraste a mi vida. Tiemblo de solo ver que ya estás aquí en frente. Se como comienza. Es una pequeña grieta en los profundo y debíl del alma, al correr de las horas se va aumentando. Y tus ojos se ven más pesados. La confusión se apodera, como un día de lluvia en verano, al salir el sol a los segundos de haber llovido. Todo se vuelve tan silencioso aunque el hogar este lleno de almas. Sientes como una parte de ti se fue nadando hacía el mar de los sueños rotos. Agarras tu teléfono celular pensando en ver un mensaje que diga. -Lo volvemos a intentar! Y en ese instante el olvido te golpea. Sabes que eso no ocurrirá. El frío se apodera en medio del verano y los arboles verdes y tupidos se vuelven esqueletos con sus mantos blancos. Todo es tan claro. Estas aquí en otra habitación y ciudad. No imaginaba que tu mirada turbia volviera para atormentarme las noches de insomnio. Eres tan ego...