Mente tranquila, dolor que termina… Al comienzo eran días de felicidad, de un nuevo comienzo en medio de una crisis incesante, que demostraba que íbamos más para atrás, que para delante, llegaron los días de ese nuevo comienzo, año 2005, los días pasaban, y pasaban a pasos agitados, estábamos varados en otra crisis que atacaba nuevamente, la crisis del juego, ese vicio como cualquier otro, llevaba al desencadenante principal, el de revelación de una adolescente, crisis y agonía, dolor y depresión, tristeza y llanto, estábamos comenzando el comienzo de una historia, como toda historia tiene un protagonista central, cómo puede tener más de uno. Si bien era el momento inadecuado, fueron tremendos, era de pasar a la noche al día, y de nuevo caer en la noche, una especie de dolor inundaba, los años pasaban, y siempre un amague, como siempre un cobarde no dice lo que realmente siente, simplemente calla, con ese escudo soberbio, que lastima. Pensaron que solo eran años de rebeliones, pensa...
Toda una vida resumida en letras. Sentate, ríete y llora un poco, era niño antes, un joven hoy, quizá un viejo mañana.