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Mostrando entradas de mayo, 2017

Te extraño, te odio, no vuelvas, volvé!

Te extraño. Quiero volver a tener 13 y me protejas. Extraño tu voz. Extraño lo que éramos cuando el mundo parecía acabarse. Extraño sufrir por amor con vos. Extraño embriagarme y aconsejarte. Escuchar tus lamentos bolivianos. Te extraño tanto que te odio, por haberme lastimado. Y por haberme quitado lo único que era bueno en mi vida. Tu amistad. No creo que sea para olvidarse como se quebró mi corazón con tan solo dos palabras dichas. No te perdonare, no lo veo necesario. Estoy triunfando, después de diez años de amistad te digo. Te extraño, te odio, no vuelvas, volve. 

13 Reasons Why?

Acabe una serie que me dejo pensando. Me dejo regulando sobre que hubiese pasado esa noche. Hay una cuota de remordimiento el solo hecho de tocar este tema que solo personas de confianza lo saben. Un fantasma se despertó hace unos minutos y entre un par de lagrimas del final de "13 Reasons Why"   Y el de mi intento fallido de quitarme la vida. Esa noche se transmitía en cámara lenta recuerdo, como si fuese la última toma, como si todo se iba terminar para mí. Fue extraño, en ese momento fue una especie de máquina que dijo "Hasta que llegue" Estaba cansado inconscientemente, de los maltratos de la vida, apenas tenía 16 años y ya había sufrido demasiado para seguir viviendo. Pensaba. Estaba extenuado, de las burlas, de las peleas de mis padres, de la infidelidad que reinaba en mi casa, de lo ciega que estaba mi madre, de los kilos de más, de mi homosexualidad no aceptada. Esa noche recuerdo que habían   prendido fuego un auto, a las afueras de mi cas...

No me olvido de estar solo, porque solo me olvido de lo que me lastimo

Me habían preguntado   en una de esas noches nubladas y de llovizna. -No te cansas de estar solo?- Es paradójico porque nacemos solos. Pero esta soledad hacía referencia a la de estar en pareja. Me han dicho que en el tiempo y luego de una ruptura tormentosa y dolorosa uno no vuelve a ser el mismo. Es verdad y respondí –No estoy solo, estoy conmigo. No volví a ser el mismo que viajaba kilómetros enteros y provincias anchas por estar 48 horas con alguien. Ya no soy el mismo que ponía a una persona delante de sus amigos. Tampoco aquél que se deja levantar la mano en una discusión sin retorno a la paz. Es muy difícil volver a ver el cielo de Berlín cuando te quebrantan, entonces en plena oscuridad la única que esta es la tirana soledad. Volver a mirarte al espejo después de una bofetada pasada, mientras las imágenes te clavan como puñales en la mente. Levantarte en las noches y abrazar la almohada, con el sonido de la aguja del reloj y el silencio en los corredores de...

La calesita azul de la costanera.

-La suma total de los miedos. Es el resultado final de crecer- Muchas veces me alimente del miedo. Del que viene y te opaca, te apaga los sentidos y te ciega.  La calesita suele vestir un hermoso y brillante esplendor, un cáliz de juventud que implora crecer. Siempre estuve en la calesita azul de la costanera, siempre daba vueltas sobre el mismo círculo, planeando caminos, armando castillitos de naipes, en base mi ingenua creencia de que todo era paradojamente fácil. La calesita azul, puede tener matices y franjas dificiles que de mi infancia que poco recuerdo. Pero es el fuego que vivio en mi interior por mucho tiempo, junto con el deseo de crecer y ser "Grande". Hasta el fatídico día donde una extraña sensación de vacio existencial golpeo mi puerta y la calesita se convirtió en un camino pulcro, recto y lleno de baches y personas heridas al borde la muerte. Estuve allí tanto tiempo, entre adicciones y trastornos alimenticios. En medio de la agonía, del camino pul...

Cuándo teníamos 18

Éramos tan pequeños intentado sobrevivir. Siempre entendías mis ataques de delgadez y me abrazabas. Abrazabas mis huesos. Cuando éramos pequeños creíamos que el mundo era injusto- Los problemas eran infinitos y sin soluciones nos ahogábamos en nosotros mismos. Nos besábamos en las escalinatas de una casa antigua, mientras todos dormían. No teníamos miedo. Me decías al oído que cuando crezcamos ibas a ser periodista, que viviríamos en un departamento con un perro y yo tendría mi estudio. Que importaba la vida, si nos teníamos. Por arte de magia, crecimos y nos olvidamos. Ya no respondías mis llamadas. Creías que mis tristezas eran "jodidas" Que no comía porque estaba errado. Después de un tiempo éramos completos desconocidos. Recuerdo en la noche de halloween haberte llamado por última vez. Que pésimo ex soy. Me dijiste sin saber que pasaba -Estas ebrio y deberías dormir- Y fue el te amo que lo dije sintiendo con las entrañas. El...