Nunca respire, las lagrimas de la ausencias. Nunca respire, el dolor de sentir de cerca, que te quiten un amor, que recién acabas de amarrarte. Nunca tuvo, tanto valor, la vida como la tuvo ahora. Bastaron pocos días, pocos, quizás horas, para darme cuenta que todo cobra un sentido, opuesto al tuyo. Camine, junto de la mano, con la soledad. Ya tuve aventuras y sexo sin amor. Ya tuve, el dolor de cerca, de perder personas que quería. Pero nunca, nunca sentí, la necesidad de presenciar, tu presencia. De necesitarte, todos los días, cada segundo del día. De extrañar, aquellos abrazos que trasmitían una paz, como, las que mi abuela me daba, cuando me sentía inseguro de mi mismo. Esos besos, que desgarraban historias, tachaban amores, creaban ideas y nos enamoraban O el sudor que no molestaba, si no encendía, lo que estaba apagado hace un tiempo largo. El tener la necesidad, de derramar lagrimas con sentido, y no lagrimas en vano. Sabiendo, que esta vez, no estaba solo. Q...
Toda una vida resumida en letras. Sentate, ríete y llora un poco, era niño antes, un joven hoy, quizá un viejo mañana.