Ir al contenido principal

Entradas

Mostrando entradas de agosto, 2016

Tu inconsciente habla.

Estoy confundido. Mi pelo se ve desarreglado. El silencio se apoderado de esta benevolencia inaudita. Allí te vez, deambulando por las calles de la ciudad. Inconsciente. Con miedos. Aturdido. Corres desenfrenado hacía un abismo que existe. Recorre por tus venas oscuras, tantos asuntos sin resolver. Tus ojeras, destellan melancolía en esta cruda guerra. Corres inconsciente. Esa botella de vino caro te esta matando. !Tu bebida blanca! Mira como te dejo. Dos horas, la ciudad despierta y tu deambulando sin lugar aparente. ¿Quiero saber que hacías allí? ¿Quién se atrevió a romper de nuevo tu corazón? Te vez tan transparente y tan oscuro. Con tus pinches elegantes, tu mirada profunda, te has perdido nuevamente. Y tu herida se vuelve abrir. No has cambiado, el alcohol te esta matando. Y tu haces como si nada estuviese pasando. Caído, rendido, nadie se imaginaria que el rey, también es débil. Tus piernas no se verán tan fuertes en este, suelo áspero que acabas de caer. Tus...

the black

Entregarme a la desidia de quién fue el culpable. Intento mantenerme en pie y no caer. No caer en el negro. Las luces de la ciudad me confunden. Confunden lo que construí. Mientras te pones de rodillas ante el. Vuelvo al negro. Los mejores lugares de la cuidad y los restaurantes donde frecuentábamos. Allí no veo discusiones, no veo infidelidad. Y yo vuelvo al negro. Las interminables conversaciones, de quien ama más a quién. Y yo vuelvo al negro. Mi cuerpo desnudo en la habitación se siente solo y sin un propósito. Mi seguridad se extermino en la última lagrima de la noche anterior. No tendré a quién demostrar que yo pude ser mejor. Todo se vuelve en mi contra. El universo conspiro, por quién tiro la primera piedra y arriesgarse amar. Volviendo al negro. Intentando todo el tiempo retomar, sentirme vivo. Tu dices que no necesitas de nadie para ser feliz. Y yo siento lo contrario. Como una lucha en la oscuridad, una danza contemporánea. Competimo...

Sufrir un poco más.

Siempre soy el que llega tarde a todo. Aquel que intenta infiltrarse en las abrumadoras historias arrasadoras, y salir ileso. Sonriente y seguro de cada paso, capaz de enfrentar la misma muerte y burlarse de ella cuantas veces pueda. Nunca imagine que este momento iba llegar. Fue como un simple drama que intente espantar con la rutina. Y aunque estaba presente, intentaba desesperado aceptarlo antes que llegara.                                             *** Llego como una bofetada, en momentos de discusión. Como la lluvia que inunda un poblado, que nadie se adentra conocer. Como un torbellino. Como la triste muerte de una enfermedad terminal. Había llegado mi peor enemigo sin conocer.                                      *** El dolor fue insoportable, y como sin conocerme...