Siempre soy el que llega tarde a todo.
Aquel que intenta infiltrarse en las abrumadoras historias arrasadoras, y salir ileso.
Sonriente y seguro de cada paso, capaz de enfrentar la misma muerte y burlarse de ella cuantas veces pueda.
Nunca imagine que este momento iba llegar.
Fue como un simple drama que intente espantar con la rutina.
Y aunque estaba presente, intentaba desesperado aceptarlo antes que llegara.
***
Llego como una bofetada, en momentos de discusión.
Como la lluvia que inunda un poblado, que nadie se adentra conocer.
Como un torbellino.
Como la triste muerte de una enfermedad terminal.
Había llegado mi peor enemigo sin conocer.
***
El dolor fue insoportable, y como sin conocerme, sabía que esto iba suceder.
Creí en tus palabras una vez más y la historia se había repetido.
El amor te había repartido alguien nuevo con quien ser diferente.
Con quién ser, lo que no fuiste capaz de ser conmigo.
No pude evitar soltar lagrimas de cristal, en las sabanas azules que me cobijaban.
Nuevamente en el mismo lugar.
Creí, estaba completamente seguro que allí donde te deje ir, te quedaste. Y no fue así.
En la enfermedad descubrí que se ama más que en la monotonía de la realidad.
Puedes creer? Ingenuo, pensé que el no llegaría. Y me gano.
El destino une enlaces que quizás no duren para siempre.
Y a mi, una cruda sensación de que debo sufrir un poco más.
Siempre un poco más.
Como si no me bastara, las noches de lagrimas, las semanas de alcohol y drogas y el sexo sin amor.
Eh vuelto y vine de lo mismo, entorpeciendo el camino con tal de olvidar.
No puedo y con la soberbia has respondido "Te olvide".
Y no fue justo que todas las veces que te soltaba, volvías hablarme y desbaratar esta obra.
Eh intentado todas las formas y creo que la única que más sirvió fue mentirme.
***
Levantarme todos los días, fingiendo que el mundo lo tragaba.
Despertando el polvo de las cosas viejas y renovarlas.
De inventarme una vida real, que la quería contigo.
Soñando sueños, que seguramente no volverán.
Vinculándome con gente que me hizo crecer, pero no llenaron el vació.
Me mentí.
Y mientras todos sonreían a mi alrededor, lloraba por dentro.
Siento que amarre mis anclas a la mentira y debo aceptarlo, te amé.
Y masoquista moriré.
Y descubrí entre mensajes y lineas, que hoy era el día de soltarte.
Soltarte para siempre.
Porque la esperanza de tu arrepentimiento nunca llego.
Se quedo allí, donde la dejaste.
Aquel que intenta infiltrarse en las abrumadoras historias arrasadoras, y salir ileso.
Sonriente y seguro de cada paso, capaz de enfrentar la misma muerte y burlarse de ella cuantas veces pueda.
Nunca imagine que este momento iba llegar.
Fue como un simple drama que intente espantar con la rutina.
Y aunque estaba presente, intentaba desesperado aceptarlo antes que llegara.
***
Llego como una bofetada, en momentos de discusión.
Como la lluvia que inunda un poblado, que nadie se adentra conocer.
Como un torbellino.
Como la triste muerte de una enfermedad terminal.
Había llegado mi peor enemigo sin conocer.
***
El dolor fue insoportable, y como sin conocerme, sabía que esto iba suceder.
Creí en tus palabras una vez más y la historia se había repetido.
El amor te había repartido alguien nuevo con quien ser diferente.
Con quién ser, lo que no fuiste capaz de ser conmigo.
No pude evitar soltar lagrimas de cristal, en las sabanas azules que me cobijaban.
Nuevamente en el mismo lugar.
Creí, estaba completamente seguro que allí donde te deje ir, te quedaste. Y no fue así.
En la enfermedad descubrí que se ama más que en la monotonía de la realidad.
Puedes creer? Ingenuo, pensé que el no llegaría. Y me gano.
El destino une enlaces que quizás no duren para siempre.
Y a mi, una cruda sensación de que debo sufrir un poco más.
Siempre un poco más.
Como si no me bastara, las noches de lagrimas, las semanas de alcohol y drogas y el sexo sin amor.
Eh vuelto y vine de lo mismo, entorpeciendo el camino con tal de olvidar.
No puedo y con la soberbia has respondido "Te olvide".
Y no fue justo que todas las veces que te soltaba, volvías hablarme y desbaratar esta obra.
Eh intentado todas las formas y creo que la única que más sirvió fue mentirme.
***
Levantarme todos los días, fingiendo que el mundo lo tragaba.
Despertando el polvo de las cosas viejas y renovarlas.
De inventarme una vida real, que la quería contigo.
Soñando sueños, que seguramente no volverán.
Vinculándome con gente que me hizo crecer, pero no llenaron el vació.
Me mentí.
Y mientras todos sonreían a mi alrededor, lloraba por dentro.
Siento que amarre mis anclas a la mentira y debo aceptarlo, te amé.
Y masoquista moriré.
Y descubrí entre mensajes y lineas, que hoy era el día de soltarte.
Soltarte para siempre.
Porque la esperanza de tu arrepentimiento nunca llego.
Se quedo allí, donde la dejaste.
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