No encontré la respuesta a tanta soledad, ni el momento preciso en donde
perdí mi valor.
Hablas de felicidad, cuando ambos sabemos que todo es tan relativo, como la tristeza en un niño.
Siento como despedazas cada espacio dentro de mí.
Cuando habíamos prometido amor eterno.
Fue mi culpa en regresar en donde se fue mi felicidad.
Tus ojos no han cambiado desde aquél día en donde me dejaste partir.
Cierros los ojos imaginando que puedo salir adelante, pero ni siquiera conozco el lugar, ni el tiempo en donde estoy parado.
Puedo jurar que nunca vi una situación tan triste como la que viví.
Padezco la tristeza de un hombre desahuciado y soy apenas un joven estancado.
Puedo ver como lo besas.
Puedo sentir sus mano tocar tu cuerpo.
Es que contigo todo es pasajero.
No fue mi culpa haberme enamorado,.
Ni mucho menos, enamorarme de un ser tan injusto.
Levanto mi voz en medio de la noche estrellada en un mar de recuerdos dulces y agrios.
Pero puedo ver como lo besas y lo deseas.
Vuelves diciendo que todo sigue igual, que todo ha cambiado y que no eres el mismo.
Amigo! Conozco ese juego perverso de memoria.
Puedo sentirte en lo lejano de la oscuridad, mientras vez como todo se me cae a pedazos.
Simplemente estoy sobrevivido a toda esta pesadilla.
Mientras él desea pasar un día contigo.
Me siento en el puerto de los sueños caídos, a esperar que regreses.
Pero en tí es un botón de reinicio constante.
Te rodeas de personas pasajeras, de alcohol que corre por tus venas.
Te llenas de lo vacío que puede ser la vida de un ser humano sin amor.
Mientras yo visto el color negro en mi atuendo mañanero.
Mientras reinicio lentamente lo que nunca comencé.
Estar perdido aquí y no sentirme seguro.
Me llevo amarte, me llevo amar a mi peor a pesadilla dulce.
Necesito, que me necesites y vuelvas.
Pero te conozco muy bien.
Hablas de felicidad, cuando ambos sabemos que todo es tan relativo, como la tristeza en un niño.
Siento como despedazas cada espacio dentro de mí.
Cuando habíamos prometido amor eterno.
Fue mi culpa en regresar en donde se fue mi felicidad.
Tus ojos no han cambiado desde aquél día en donde me dejaste partir.
Cierros los ojos imaginando que puedo salir adelante, pero ni siquiera conozco el lugar, ni el tiempo en donde estoy parado.
Puedo jurar que nunca vi una situación tan triste como la que viví.
Padezco la tristeza de un hombre desahuciado y soy apenas un joven estancado.
Puedo ver como lo besas.
Puedo sentir sus mano tocar tu cuerpo.
Es que contigo todo es pasajero.
No fue mi culpa haberme enamorado,.
Ni mucho menos, enamorarme de un ser tan injusto.
Levanto mi voz en medio de la noche estrellada en un mar de recuerdos dulces y agrios.
Pero puedo ver como lo besas y lo deseas.
Vuelves diciendo que todo sigue igual, que todo ha cambiado y que no eres el mismo.
Amigo! Conozco ese juego perverso de memoria.
Puedo sentirte en lo lejano de la oscuridad, mientras vez como todo se me cae a pedazos.
Simplemente estoy sobrevivido a toda esta pesadilla.
Mientras él desea pasar un día contigo.
Me siento en el puerto de los sueños caídos, a esperar que regreses.
Pero en tí es un botón de reinicio constante.
Te rodeas de personas pasajeras, de alcohol que corre por tus venas.
Te llenas de lo vacío que puede ser la vida de un ser humano sin amor.
Mientras yo visto el color negro en mi atuendo mañanero.
Mientras reinicio lentamente lo que nunca comencé.
Estar perdido aquí y no sentirme seguro.
Me llevo amarte, me llevo amar a mi peor a pesadilla dulce.
Necesito, que me necesites y vuelvas.
Pero te conozco muy bien.
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