¿Espécimen raro? llamaste una vez a quién el dolor lo reprime para sacar una sonrisa, ¿qué sonrisa? Si cada sonrisa es una marca de dolor, si cada augurio, le recuerda en el mundo en el que vive, ¿se aconseja a quién calla? O simplemente dejemos que su dolor persista, aquella persona callada, encerrada en un mundo interno de dolor y felicidad, teniendo todo y al mismo tiempo no teniendo nada.
Llora recordando lo que en algún momento fue, rescatando los momentos buenos de su infelicidad, una tristeza mutua que se ve a lo lejos, sin poder hacer nada, si uno vivió, uno sabe lo que es, callar para no llorar, el dolor reprimido, lleva a una expulsión tardía, que es en dónde explotan los platos, explotan las ganas de dejar de sufrir, es ese momento en dónde te das cuenta que no viviste, por sufrir, te callaste, para no llorar, dónde quedan la juventud de hoy, dónde quedan las palabras de aliento de unos padres, si no las hay, nunca las hubieron, nunca estuvo quién pudiera decir a una sumisa, como a un depresivo. Depresivo persistente, una sumisa con catarsis, quién podrá callar el dolor de uno y del otro, uno no lo sabe, el ser humano nació para sufrir, cubrimos con mantos de heridas, para que no crucen a la real realidad que uno vive, uno confía hasta ahí en una persona, otro no habla, solo calla, otro no llorar, solo sufre en silenció. vivir y persistir con el dolor, conlleva a depresión, ¿de que nos sirve llorar? Para desahogar, o para realmente demostrar lo que uno siente. Hoy en día no se puede demostrar nada a nadie, pero tampoco se puede callar, se puede sufrir en silencio pero no sirve demostrarte siempre fuerte, inmune a toda malaria y depresión, no te sirve teniendo un mundo por descubrir, un mundo por que vivir. Si tu mundo esta lleno de infelicidad, descubrirte, aprende a sentir los pocos placeres que hacen de una vida, algo único, vive de la creencia de vos misma, basate en la creencia
de poder hablar antes de callar...
Llora recordando lo que en algún momento fue, rescatando los momentos buenos de su infelicidad, una tristeza mutua que se ve a lo lejos, sin poder hacer nada, si uno vivió, uno sabe lo que es, callar para no llorar, el dolor reprimido, lleva a una expulsión tardía, que es en dónde explotan los platos, explotan las ganas de dejar de sufrir, es ese momento en dónde te das cuenta que no viviste, por sufrir, te callaste, para no llorar, dónde quedan la juventud de hoy, dónde quedan las palabras de aliento de unos padres, si no las hay, nunca las hubieron, nunca estuvo quién pudiera decir a una sumisa, como a un depresivo. Depresivo persistente, una sumisa con catarsis, quién podrá callar el dolor de uno y del otro, uno no lo sabe, el ser humano nació para sufrir, cubrimos con mantos de heridas, para que no crucen a la real realidad que uno vive, uno confía hasta ahí en una persona, otro no habla, solo calla, otro no llorar, solo sufre en silenció. vivir y persistir con el dolor, conlleva a depresión, ¿de que nos sirve llorar? Para desahogar, o para realmente demostrar lo que uno siente. Hoy en día no se puede demostrar nada a nadie, pero tampoco se puede callar, se puede sufrir en silencio pero no sirve demostrarte siempre fuerte, inmune a toda malaria y depresión, no te sirve teniendo un mundo por descubrir, un mundo por que vivir. Si tu mundo esta lleno de infelicidad, descubrirte, aprende a sentir los pocos placeres que hacen de una vida, algo único, vive de la creencia de vos misma, basate en la creencia
de poder hablar antes de callar...

Comentarios
Publicar un comentario