Hay mucho silencio, miedos y dudas.-
Una música suena de fondo como quién es ciego y percibe los sonidos del aire.-
Estoy en la misma habitación en la que te conocí.
En el mismo escritorio y con las misma postura, con el mismo computador escribiendo.
Parece mentira o quizás todo es más real que año atrás.-
Tengo mucho miedo, demasiado y no sé qué sentir, no sé cómo afrontarlo.
Es un vacío extremo que me lleva al fondo de una pileta olímpica, en donde todo es borroso y no logro ver la punta de azulejos azules típicos de un lugar.-
Un nudo se asemeja a una cascada de la garganta del diablo, de las siete maravillas del mundo de Argentina.
En este momento en el noticiero suena el famoso caso de un fiscal asesinado, con mucho estupor me informo y al mismo tiempo leo.
Pero no logro olvidar que estaba haciendo días antes de ese gran día, que dentro de doce se va llamar olvido.
El color de verano trasmite paz y mucha nostalgia.
Quizás muchas lágrimas se asoman y no las quiero soltar.
Ese día tiene que ser el día de las lágrimas y de los llantos llanos.-
Duele tanto perseguir a mi corazón días antes de olvidarme de la persona que más amé y quizás nunca me vuelva a enamorar con esa intensidad como te amé y te sigo queriendo.
¿No te sientes importante?
Soy el único ser en la tierra, que además de rechazo, se mezclan con amor y el único que ser que quiere tu mal, pero al mismo tiempo quiere que seas más feliz, que mi propia felicidad, que seas único como siempre te caracterizo.
Cuando leas esto estaré alado tuyo.
Es la primer carta de doce que te voy a escribir sincerándome con vos.
El día uno que te conocí, fue el día en donde pude ver la luz en medio del pozo sin fondo.
Mi mundo era mezquino y hasta duro, estaba solo y podía describir tanto como una guerra interna antes de haberme ido.
Pero ese día inconscientemente una persona me salvo y otra en medio de gritos carnavalearos me miro.
Te mire con recelo y miedo, desde ese momento.
Dije que debía actuar bajo impulso y me fue mal.
Esa madrugada no podía entender como una persona se cruzaba de esa manera en una vida llena de guerras y muertos a mi alrededor.
¿Cómo una persona pudo venir en medio de la guerra?
¿Cómo pudo aparecer sacándome de eso?
No entendía era todo más confuso de lo que es ahora para mí.
El mismo día había salido, te había conocido y ni siquiera presentía que podía llegar a pasar.
Simplemente espere que suceda y ni siquiera lo esperaba.
Recuerdo que a muchas de mis amigas y amigos decía (- Lo único que me falta es enamorarme antes de irme)
Odiaba esa sola idea de que me suceda.
Meses atrás había lastimado a alguien con tu mismo nombre.
Y cuando en esa charla te pregunte (-Como te llamas?) Recordas?
Dijiste esas 2 silabas y presentía que era una factura del destino.
Pero simplemente deje como un presentimiento de brujo, en lo más profundo de mi inconsciente.
Quizás esa misma persona me deseo tanto mal y ocurrió.
Cuando volvía donde estaba parando temporalmente.
Empezamos hablar, y te conté cosas que a nadie conté, por el simple hecho que siempre quise mantenerme al margen del dolor angustioso de recordar.
Fue catarsis.
Vos me contaste cosas y compartimos algo en común "Cuando menos los esperábamos apareciste"
Nos dejamos llevar como esa vez me dijiste. Dolió mucho y quizás más de lo que vos te podes imaginar.
Y ese mañana quedamos despiertos hasta las diez de la mañana y queríamos vernos en horas.
Dormí con la idea de creer que no me ibas a cautivar.
Tu encanto era casi persistente a lo que necesitaba y buscaba.
Eras tan vos, tan original, tan raro que pensaba dentro de mí muchas palabras para decirte pero que aun así no podían salir, era una persona tímida, que fue frío con todo el mundo y jamás había idealizado alguien de la misma manera que hice con vos.
Pero cuando dejo salir el hielo en esa charla sincera de historias pasaba, estaba en modo descongelador.
Aliviando mis dudas, aliviando y al fin creyendo que todo iba a salir bien.
Estaba descongelando y sacando mucha pesadilla dentro del placar con cada palabra y cada detalle.
Que aun así me faltaban dedos para decirte todo.
Que con el tiempo y con las visitas madrugadoras te contaba.
POR PRIMERA VEZ ERA SINCERO CON ALGUIEN QUE A PENAS CONOCIA.
POR PRIMERA VEZ DESPUES DE MUCHOS AÑOS ME SENTÍA LLENO...
Una música suena de fondo como quién es ciego y percibe los sonidos del aire.-
Estoy en la misma habitación en la que te conocí.
En el mismo escritorio y con las misma postura, con el mismo computador escribiendo.
Parece mentira o quizás todo es más real que año atrás.-
Tengo mucho miedo, demasiado y no sé qué sentir, no sé cómo afrontarlo.
Es un vacío extremo que me lleva al fondo de una pileta olímpica, en donde todo es borroso y no logro ver la punta de azulejos azules típicos de un lugar.-
Un nudo se asemeja a una cascada de la garganta del diablo, de las siete maravillas del mundo de Argentina.
En este momento en el noticiero suena el famoso caso de un fiscal asesinado, con mucho estupor me informo y al mismo tiempo leo.
Pero no logro olvidar que estaba haciendo días antes de ese gran día, que dentro de doce se va llamar olvido.
El color de verano trasmite paz y mucha nostalgia.
Quizás muchas lágrimas se asoman y no las quiero soltar.
Ese día tiene que ser el día de las lágrimas y de los llantos llanos.-
Duele tanto perseguir a mi corazón días antes de olvidarme de la persona que más amé y quizás nunca me vuelva a enamorar con esa intensidad como te amé y te sigo queriendo.
¿No te sientes importante?
Soy el único ser en la tierra, que además de rechazo, se mezclan con amor y el único que ser que quiere tu mal, pero al mismo tiempo quiere que seas más feliz, que mi propia felicidad, que seas único como siempre te caracterizo.
Cuando leas esto estaré alado tuyo.
Es la primer carta de doce que te voy a escribir sincerándome con vos.
El día uno que te conocí, fue el día en donde pude ver la luz en medio del pozo sin fondo.
Mi mundo era mezquino y hasta duro, estaba solo y podía describir tanto como una guerra interna antes de haberme ido.
Pero ese día inconscientemente una persona me salvo y otra en medio de gritos carnavalearos me miro.
Te mire con recelo y miedo, desde ese momento.
Dije que debía actuar bajo impulso y me fue mal.
Esa madrugada no podía entender como una persona se cruzaba de esa manera en una vida llena de guerras y muertos a mi alrededor.
¿Cómo una persona pudo venir en medio de la guerra?
¿Cómo pudo aparecer sacándome de eso?
No entendía era todo más confuso de lo que es ahora para mí.
El mismo día había salido, te había conocido y ni siquiera presentía que podía llegar a pasar.
Simplemente espere que suceda y ni siquiera lo esperaba.
Recuerdo que a muchas de mis amigas y amigos decía (- Lo único que me falta es enamorarme antes de irme)
Odiaba esa sola idea de que me suceda.
Meses atrás había lastimado a alguien con tu mismo nombre.
Y cuando en esa charla te pregunte (-Como te llamas?) Recordas?
Dijiste esas 2 silabas y presentía que era una factura del destino.
Pero simplemente deje como un presentimiento de brujo, en lo más profundo de mi inconsciente.
Quizás esa misma persona me deseo tanto mal y ocurrió.
Cuando volvía donde estaba parando temporalmente.
Empezamos hablar, y te conté cosas que a nadie conté, por el simple hecho que siempre quise mantenerme al margen del dolor angustioso de recordar.
Fue catarsis.
Vos me contaste cosas y compartimos algo en común "Cuando menos los esperábamos apareciste"
Nos dejamos llevar como esa vez me dijiste. Dolió mucho y quizás más de lo que vos te podes imaginar.
Y ese mañana quedamos despiertos hasta las diez de la mañana y queríamos vernos en horas.
Dormí con la idea de creer que no me ibas a cautivar.
Tu encanto era casi persistente a lo que necesitaba y buscaba.
Eras tan vos, tan original, tan raro que pensaba dentro de mí muchas palabras para decirte pero que aun así no podían salir, era una persona tímida, que fue frío con todo el mundo y jamás había idealizado alguien de la misma manera que hice con vos.
Pero cuando dejo salir el hielo en esa charla sincera de historias pasaba, estaba en modo descongelador.
Aliviando mis dudas, aliviando y al fin creyendo que todo iba a salir bien.
Estaba descongelando y sacando mucha pesadilla dentro del placar con cada palabra y cada detalle.
Que aun así me faltaban dedos para decirte todo.
Que con el tiempo y con las visitas madrugadoras te contaba.
POR PRIMERA VEZ ERA SINCERO CON ALGUIEN QUE A PENAS CONOCIA.
POR PRIMERA VEZ DESPUES DE MUCHOS AÑOS ME SENTÍA LLENO...
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