Suena una tierna melodía de fondo.
Cuestiones suplicantes del verano.
Colores y matices fuertes.
Un león cansado bajo su retaguardia.
Olvido penas pasadas y empezó a construirse de nuevo.
Arisco, peleador, buscando presas para matar. Siempre necesita amor.
Su carácter indomable, son los que más abrazos necesita.
Sus ojos influyentes a cada animal solo dice soledad.
Fuerte como el oro e inseguro de por sí.
Sale a matar simplemente para sobrevivir.
No hay quien lo tumbe, no hay quien lo derribe.
Solo un poco de amor derribaría sus pestañas intimidantes.-
Fuego por fuera, nieve por dentro.
De nuevo sale a matar.
De nuevo sale a la vida en busca de libertad y en busca de presas de quienes amarrarse.-
No es odio, simplemente supervivencia.
Sus garras, desgarran a los débiles y aunque se sienta muchas veces débil nunca lo veraz caer al frente.
Siempre de frente con sus garras al suelo árido de una áfrica llena de hambruna.
Sus movimientos pensados, hacen temblar presencias débiles al frente de sus ojos.
Siempre despierto.
Siempre al mando, al mando de sobrevivir.
Largas corridas, largas y extensas manchas de dolor lo llevan a matar.
Muchas veces de suelo en suelo, muriendo.
Pero sobreviviendo.
León de los crepúsculos.
León de los amaneceres.-
Nunca lo veraz caer.
Cuestiones suplicantes del verano.
Colores y matices fuertes.
Un león cansado bajo su retaguardia.
Olvido penas pasadas y empezó a construirse de nuevo.
Arisco, peleador, buscando presas para matar. Siempre necesita amor.
Su carácter indomable, son los que más abrazos necesita.
Sus ojos influyentes a cada animal solo dice soledad.
Fuerte como el oro e inseguro de por sí.
Sale a matar simplemente para sobrevivir.
No hay quien lo tumbe, no hay quien lo derribe.
Solo un poco de amor derribaría sus pestañas intimidantes.-
Fuego por fuera, nieve por dentro.
De nuevo sale a matar.
De nuevo sale a la vida en busca de libertad y en busca de presas de quienes amarrarse.-
No es odio, simplemente supervivencia.
Sus garras, desgarran a los débiles y aunque se sienta muchas veces débil nunca lo veraz caer al frente.
Siempre de frente con sus garras al suelo árido de una áfrica llena de hambruna.
Sus movimientos pensados, hacen temblar presencias débiles al frente de sus ojos.
Siempre despierto.
Siempre al mando, al mando de sobrevivir.
Largas corridas, largas y extensas manchas de dolor lo llevan a matar.
Muchas veces de suelo en suelo, muriendo.
Pero sobreviviendo.
León de los crepúsculos.
León de los amaneceres.-
Nunca lo veraz caer.
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