Podemos dedicarnos el tiempo de querernos y arruinarlo todo en tan solo segundos.
Es un pequeño deja vu dentro de tantos millones de infinitos placenteros.-
El agravio mentiroso que dice todo "esta bien".
Y de nuevo aquí mi vieja amiga.
De nuevo en el recorrido atroz del recordatorio de que quién compra un alma tiene el derecho de romperla-.
Es un derecho, un derecho del destino, un derecho de quién juega con fuego.
Es un riesgo que debemos tomar dentro de tantos que vendrán.-
Ambos sabemos.
Ambos presentimos.
Ambos tenemos miedo.
Tu aire de caprichoso y mi aire sutil de que nada importa, llaman a la impronta de necesitarnos.
Quizás hoy no sea demasiado fuerte y doloroso.
Quizás no mañana.
Siendo así sabemos que duele como una llaga sin curar y una herida sin cerrar.
Al mismo instante en donde decidimos apelar a ignorarnos, ya no estamos necesitando.
Ruñes como lobo arcano, entre el sol y la histeria-.
Yo me apago en silencios ruidosos que dicen más que un simple gesto.-
El cariño se enciende y se apaga. Tenemos miedo, mucho miedo de no poder soltarnos.
Estamos juntos aunque sabemos lo doloroso que suele ser una despedida.
Tan fogosos, tan eterno todo, que no quiero despertar.
Tengo miedo de hacerlo, tengo miedo de caerme de nuevo.
Solo puedo asegurarme en partidas de juegos y decir que seré el ganador.
Aunque el león fuerte y robusto muchas veces pierde.
Sabe que puede ganar.-
La llama esta en el punto de ebullición. Sabanas blancas recubren nuestros rostros. Mientras esquirlas del sentido común lo arruinan todo, dándome el premio mayor al silencio y a la frialdad.
Podemos desatarnos y quemar la casa de tantas palabras dañinas.
Podemos destruir un castillo, donde allí adentro habitan nuestras mejores frases y los nulos recuerdos que estamos creando.
Al mismo instante, podemos relucir un país y gobernar.
Podemos sacar a flote una empresa.
Podemos navegar el titanic sin riesgo a hundirnos.
Pero debemos ser precavidos.
Nuestras almas de nuevo están el circulo vicioso del amor.
Quien pierde gana.
Quien GANA SUFRE.-
Tan fogosos, tan eterno todo, que no quiero despertar.
Tengo miedo de hacerlo, tengo miedo de caerme de nuevo.
Solo puedo asegurarme en partidas de juegos y decir que seré el ganador.
Aunque el león fuerte y robusto muchas veces pierde.
Sabe que puede ganar.-
La llama esta en el punto de ebullición. Sabanas blancas recubren nuestros rostros. Mientras esquirlas del sentido común lo arruinan todo, dándome el premio mayor al silencio y a la frialdad.
Podemos desatarnos y quemar la casa de tantas palabras dañinas.
Podemos destruir un castillo, donde allí adentro habitan nuestras mejores frases y los nulos recuerdos que estamos creando.
Al mismo instante, podemos relucir un país y gobernar.
Podemos sacar a flote una empresa.
Podemos navegar el titanic sin riesgo a hundirnos.
Pero debemos ser precavidos.
Nuestras almas de nuevo están el circulo vicioso del amor.
Quien pierde gana.
Quien GANA SUFRE.-
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