-Nunca me dejes.
Un murmullo entre la oscuridad salía. Estaba confundido y quizás no comprendía ese mensaje.
Era la única vez que lo escuchaba.
Una sonrisa fugaz ilumino la noche, entre medio de lamentos interminables de su personalidad histérica y respondí...
- Nunca.
Fue expulsada una frase más sin pensar, lo precipitante del alma expulsaba un sentimiento y una promesa por cumplir. Leal a mis sentimientos y mis dichos. Respondí seguro de lo que estaba diciendo.
Miles de recuerdo se asemejaban al verano del 14, en donde mi corazón participaba en el juego macabro de las mentiras. En donde los "Te amo" Era ficticios y los míos mas puros y claros que el agua.
Patético de mí, volví a mi realidad. Con un poco menos de miedo que antes había afirmado a su constante preocupación de ser lastimado.
Quizás pocos comprendan al amor, pero de él nada es comprensible. Pero al mismo momento...
En donde los autos de la gran capital federal se movían. En donde miles de acontecimientos ocurrían y copas se levantaban para brindar. Al mismo instante en donde un nuevo nacimiento llenaba de un amor sano y puro una pareja. Al mismo que un accidente ocurría y quizás dejaba ausencias por lamentar de por vidas. Al mismo momento que otra operación macabra del gobierno se llevaba a cabo... En ese mismo instante!
Estaba enamorándome de los mismo labios que personas anteriores besaban. ¿Pero eso que importaba?
Eso no era necesario recordarlo.
Éramos él y yo, dos almas lastimadas, éramos los espasmos confiando aunque no del todo. Solo entendíamos lo que hicimos. El recorrido, los mensajes, las promesas, solo eso. Pero no entendíamos que allá afuera había guerras, tratados económicos, muertes, accidentes y nacimientos. No importaba estábamos amando y eso nadie lo sabía, ni nosotros mismos. Era nuestro mundo, nuestros colores, nuestras noches y días contados.
Evitaba pensar, pero cuando lo hacía no sabía que estaba haciendo.
Como recorrer kilómetros, paisajes, llegar a una ciudad que detesto, cruzar el gran rio Paraná.
No entendía como mis instintos compulsivos me llevaban a ese camino largo y nuevo. Un nuevo olvido futuro se estaba llevando a cabo. ¿Pero que importaba? Era el precio de volver a vivir. El mismo precio del cual hoy no lamento pagar.
Cruzaba un océano enteros en mi menté, preguntas sin respuestas avasallaron mi mente y me dejaban en blanco, como la primera vez que dije "Te amo" ¿Que era amar?, ¿Como lo hice de nuevo?
Era un sin fin de preguntas.
Pero que importaba...
Si apareciste cuando a nadie esperaba.
Al mismo instante en donde empezaba a quererme con cada uno de mis defectos.
El mismo día en donde salía de la rutina de estar triste.
Apareciste como nadie aparece.
Creo en las casualidades. Pero que importaba. Era la mejor de todas ellas.
Un murmullo entre la oscuridad salía. Estaba confundido y quizás no comprendía ese mensaje.
Era la única vez que lo escuchaba.
Una sonrisa fugaz ilumino la noche, entre medio de lamentos interminables de su personalidad histérica y respondí...
- Nunca.
Fue expulsada una frase más sin pensar, lo precipitante del alma expulsaba un sentimiento y una promesa por cumplir. Leal a mis sentimientos y mis dichos. Respondí seguro de lo que estaba diciendo.
Miles de recuerdo se asemejaban al verano del 14, en donde mi corazón participaba en el juego macabro de las mentiras. En donde los "Te amo" Era ficticios y los míos mas puros y claros que el agua.
Patético de mí, volví a mi realidad. Con un poco menos de miedo que antes había afirmado a su constante preocupación de ser lastimado.
Quizás pocos comprendan al amor, pero de él nada es comprensible. Pero al mismo momento...
En donde los autos de la gran capital federal se movían. En donde miles de acontecimientos ocurrían y copas se levantaban para brindar. Al mismo instante en donde un nuevo nacimiento llenaba de un amor sano y puro una pareja. Al mismo que un accidente ocurría y quizás dejaba ausencias por lamentar de por vidas. Al mismo momento que otra operación macabra del gobierno se llevaba a cabo... En ese mismo instante!
Estaba enamorándome de los mismo labios que personas anteriores besaban. ¿Pero eso que importaba?
Eso no era necesario recordarlo.
Éramos él y yo, dos almas lastimadas, éramos los espasmos confiando aunque no del todo. Solo entendíamos lo que hicimos. El recorrido, los mensajes, las promesas, solo eso. Pero no entendíamos que allá afuera había guerras, tratados económicos, muertes, accidentes y nacimientos. No importaba estábamos amando y eso nadie lo sabía, ni nosotros mismos. Era nuestro mundo, nuestros colores, nuestras noches y días contados.
Evitaba pensar, pero cuando lo hacía no sabía que estaba haciendo.
Como recorrer kilómetros, paisajes, llegar a una ciudad que detesto, cruzar el gran rio Paraná.
No entendía como mis instintos compulsivos me llevaban a ese camino largo y nuevo. Un nuevo olvido futuro se estaba llevando a cabo. ¿Pero que importaba? Era el precio de volver a vivir. El mismo precio del cual hoy no lamento pagar.
Cruzaba un océano enteros en mi menté, preguntas sin respuestas avasallaron mi mente y me dejaban en blanco, como la primera vez que dije "Te amo" ¿Que era amar?, ¿Como lo hice de nuevo?
Era un sin fin de preguntas.
Pero que importaba...
Si apareciste cuando a nadie esperaba.
Al mismo instante en donde empezaba a quererme con cada uno de mis defectos.
El mismo día en donde salía de la rutina de estar triste.
Apareciste como nadie aparece.
Creo en las casualidades. Pero que importaba. Era la mejor de todas ellas.
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