Y como si nada pasaba dejo de confiar.
Su mirada ya no perturbaba su piel.
Tristemente y agachando la cabeza fue encabezando lo rutinario.
De ello, que tanto él hablaba.
Como si fuese poco, los cariños se fueron exterminando al pasar los días.
Confundido entendía que no podían forzar el destino.
Y como el fuego se apagaba, entraron en ataques cardíacos de amor.
El sabía lo que necesitaba. Y no era eso que el intentaba darle.
Quizás ni siquiera pretendía "Algo" de ello que intentaba darme.
Pero con un simple hecho desleal apago el siniestro y perverso fuego del romance y el amor.
Todo se terminaba a pasar los días.
Conservando la calma y respirando tranquilo. Prendió un cigarro.
Se sentó en el verde y cálido pasto de otoño.
Esperando algún día volverse a enamorar perdidamente.
Sabiendo que este no iba ser el caso. El amor solo viene un a vez.
-Los siguientes son historias rutinarias a la maduración de amor-
Su mirada ya no perturbaba su piel.
Tristemente y agachando la cabeza fue encabezando lo rutinario.
De ello, que tanto él hablaba.
Como si fuese poco, los cariños se fueron exterminando al pasar los días.
Confundido entendía que no podían forzar el destino.
Y como el fuego se apagaba, entraron en ataques cardíacos de amor.
El sabía lo que necesitaba. Y no era eso que el intentaba darle.
Quizás ni siquiera pretendía "Algo" de ello que intentaba darme.
Pero con un simple hecho desleal apago el siniestro y perverso fuego del romance y el amor.
Todo se terminaba a pasar los días.
Conservando la calma y respirando tranquilo. Prendió un cigarro.
Se sentó en el verde y cálido pasto de otoño.
Esperando algún día volverse a enamorar perdidamente.
Sabiendo que este no iba ser el caso. El amor solo viene un a vez.
-Los siguientes son historias rutinarias a la maduración de amor-
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