No podemos lograr un equilibrio, quizás mi impulso de palabras con el fin de matar, te llegan.
Tengo las cartas sobre la mesa.
No hay nada que me até a nadie. Soy yo el ancla que decide en que puerto parar.
Gritas y te aferras a conceptos estúpidos. Típicos de un cerebro sin realizarse.
Quizás muchas veces deseamos amores eternos y que nos hagan bien.
Este no es el caso. Me repito. Este no es el caso. Mientras sus suaves manos saborean mi piel.
Aprendí mucho en este trayecto. Pero el hilo se esta cortando cada vez más.
No eres lo que me hace feliz. No eres eso que llena. No eres aquel que puede hacerme gozar con tan solo un beso.
En la vida vinimos a enamorarnos de aquellos pequeños detalles.
Tu no los tienes. Quizás ni sabes de sus existencia. Puedo culparte a ti, puedo culpar a tus padres.
Puedo culparme a mi que simplemente cuando estaba preparado, me tire a un lago negro del cual no quiero salir.
Masoquismo irreversible heredados de mis padres. Tu lamentas cada palabra cuando el daño ya esta hecho.
Me dejo llevar por mis intuiciones y todas ellas meritan a dejarte. No tienes un punto a favor dentro de mis planes, dentro de mis sueños y muchas de mis fantasías.
Como el legajo en tu piel, se que todo no es eterno.
Opacas con cada acto, con cada insulto todo eso que armamos o quizás lo poco que parece mucho para este loco viajero en busca de aventuras.
Buscaste mi peor cara. Lo acepto. Mis palabras a cualquiera hiere.
No tenías derecho, no tengo derecho. Quizás nadie los tiene cuando se trata de amar.
Estaba tan desesperado por sentirme vivo, que deje de sentir.
Puedo juzgarte aquél 27 una parte de mí murió.
Se fueron aquellas ganas de amar desenfrenadamente.
Acabaron con mis tratos de amabilidad.
Exterminaron todo mis rastros de amor. De ellos de los cuales siempre te hable. Esos que están escondidos en muchas murallas del dolor.
Creí que lo merecías. Pero de ellos nadie mas que tu lo necesita para ser feliz .
No para quién solo quiere dar lo mejor de sí.
Quizás nadie se merece y eso debería estar escondido. Hasta que nos juntemos con alguien que no amemos y nos demos cuenta con el paso del tiempo en la clase de seres que somos en ese presente.
Sospecho que llegáramos a viejos sin tener amor hacía un ser.
Ya poco entenderemos de idealizar.
El diablo es el creador de la esencia maldita del dolor, del mismo que se encarga matar a todo lo bueno que podemos dar.
Son pequeñas las cosas que se merecen amor. Como un hijo por ejemplo.
Pero este no es el caso.
Tu acabaste conmigo, yo acabo con todo.
Empezamos amando, pero el fin llego.
arruinaste, arruinados, mi corazón vuelve a ser piedra y fuego,
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