"Nunca me veraz caer"
Vestía su mejor gala.
Un traje que hacía juego con sus ojos, zapatos oscuros que brillaban con las luces de colores.
Era su noche, era su noche.
Repitiendo sus sonrisas y cambiando a la moda.
Él era diferente.
Plasmaba diferencia y nadie le importaba.
El solo tomaba por diversión.
Eran sus noches, su descontrol.
Giraba entorno a la melodía descontrolada y la adicción del sabor fuerte en su garganta.
Un cigarro tras otro. Uno de color en el medio. Un cigarro tras otro.
Sus pasos se acortaban, sus ojos se dilataban con la luces y se encendían en su próxima presa.
Todos les era indiferentes. Don nadies aparentando. Don nadies consumistas. Don nadies hipócritas.
"Él era diferente"
Puesta en el amanecer una sonrisa mentirosa de "Todo esta bien"
Repitiendo entre si (-No recuerdes porque bebés, no recuerdes tus penas)
Mientras sus pasos en círculos lo meraban y lo confundían.
Mientras sus lagrimas se iban en cada gota de Ron.
Mientras se consumía.
Mientras su amor duraba menos que una noche y un amanecer. El era el niño triste confundido.
Diferentes caras, diferentes prendas.
Nunca volvería a ver las mismas.
Un último cigarro. De nuevo el saco negro y la mirada de ganador. Que importaba si era amor, el alcohol es un estimulante. Todo es amor, todo es felicidad, todo es una falsedad del momento. Tanto el sexo como las caricias cortas en el tiempo después del amanecer.
El sol en su rostro. Y su cara vacía. Quebrada.
Miraba a lo lejos el semáforo. La fiesta termino.
(Mas alcohol para la resaca en su mente decía. Rumbo a una estación de servicio)
VERDE. Otro día más. Un disfraz para la próxima victima.
Una adicción alcohólica del dolor.
Una mentira arrogante vestida de gala.
Vestía su mejor gala.
Un traje que hacía juego con sus ojos, zapatos oscuros que brillaban con las luces de colores.
Era su noche, era su noche.
Repitiendo sus sonrisas y cambiando a la moda.
Él era diferente.
Plasmaba diferencia y nadie le importaba.
El solo tomaba por diversión.
Eran sus noches, su descontrol.
Giraba entorno a la melodía descontrolada y la adicción del sabor fuerte en su garganta.
Un cigarro tras otro. Uno de color en el medio. Un cigarro tras otro.
Sus pasos se acortaban, sus ojos se dilataban con la luces y se encendían en su próxima presa.
Todos les era indiferentes. Don nadies aparentando. Don nadies consumistas. Don nadies hipócritas.
"Él era diferente"
Puesta en el amanecer una sonrisa mentirosa de "Todo esta bien"
Repitiendo entre si (-No recuerdes porque bebés, no recuerdes tus penas)
Mientras sus pasos en círculos lo meraban y lo confundían.
Mientras sus lagrimas se iban en cada gota de Ron.
Mientras se consumía.
Mientras su amor duraba menos que una noche y un amanecer. El era el niño triste confundido.
Diferentes caras, diferentes prendas.
Nunca volvería a ver las mismas.
Un último cigarro. De nuevo el saco negro y la mirada de ganador. Que importaba si era amor, el alcohol es un estimulante. Todo es amor, todo es felicidad, todo es una falsedad del momento. Tanto el sexo como las caricias cortas en el tiempo después del amanecer.
El sol en su rostro. Y su cara vacía. Quebrada.
Miraba a lo lejos el semáforo. La fiesta termino.
(Mas alcohol para la resaca en su mente decía. Rumbo a una estación de servicio)
VERDE. Otro día más. Un disfraz para la próxima victima.
Una adicción alcohólica del dolor.
Una mentira arrogante vestida de gala.
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