¿Cuantas veces nos gano las ganas de poder ser infinitos un día mas?
Abrí todas las ventanas de esta vieja casa antigua para remendar los dolores del pasado.
Recurrí a kilómetros y kilómetros de rutas y montes. En donde mi mirada se perdía a través de las notas musicales.
Creía en mi, como creía en nuestro amor.
Fui con la frente en alto. Y ya muchos meses habían pasado de aquel verano.
Tu habías terminado con tu pareja. La misma que te hizo sentir cosas, que yo no pude. Y yo me puse en una relación con muchos tormentos.
Con pasados que golpearon una y otra vez mi corazón. Podía percibir que todo lo sucedido era cosa del destino.
Simplemente haberte dejado en aquella ciudad que me vio enamorado. Fue la gloria en medio de la tristeza.
Deje todo. Mis sueños, mis ganas de crecer, mis metas, mis tesoros y las personas que amaba.
Tanto fue el precio que tuve que pagar para poder olvidarte. Aun así sabiendo, aun así sintiendo amor, dije que eras "PARTE DE UN CAPITULO ANTERIOR" Y entre en otro que mucho más me lastimo.
Pude verte en mis sueños, mientras vivías calvarios de amor.
Pude ver tu sonrisa frente a la mía.-
Vos mismo en las noches estrelladas de un pueblo solitario. No querías que abandonara mis sueños y mis metas. Con tu aire de sabiduría decías que el destino nos iba a volver a unir. Porque el amor es mas fuerte y cuando era sí ningún miedo de perdernos nos podía arrebatar.
Fui consumiendo momentos y historias. Hasta que llegue a la conclusión que debía rehacer mi vida con alguien más-.
Pasaron largos meses en donde podía percibir amor a un patético demonio enamorado.
Era tarde. El demonio tarda mucho en demostrar su cruel cara antes de actuar.
Cuando descubrí. Ya no te estaba amando a ti, ya no estaba amando al demonio. Estaba amando a ese ser insensible que me convertí.
Aquel cruel que aveces con tanto dolor precise en mis momentos de suicidios pasajeros.
Ya no era el amor de mi vida.
Ni siquiera eras vos quién llenabas mi dolor.
Simplemente pude acatar la idea de mi corazón lastimado en todos aquellos kilómetros.
Descubrí que el amor que sentía por ti, era tan grande que hacía sentirme en casa en aquel lugar.
Comprendí que el amor era demasiado fuerte para comprehender.
Pero simplemente no lo sufría. Simplemente te extrañaba en silencio.
Cuando volví descubrí que pude convivir con mi demonio y el demonio.
Aprendimos a entendernos.
El dolor es fuerte cuando se extraña y más aun cuando te lastiman.
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