Guardemos nuestras sonrisas cuando
las lágrimas vamos a soltar.
Debemos aprender a reciclar para
que las mejores personas se las lleven
de postal.
Acariciemos los momentos en donde inconscientemente
somos felices.
Serán nuestro motor cuando estemos
para atrás.
Besemos con pasión aquellos labios
que merecen amor.
Gritemos ira cuando el corazón
explota en llantos. Es el mejor modo de espantar a los demonios.
No compremos en el mercado de la
felicidad. Pues ella se viste así y es infelicidad.
Compremos los momentos en donde
somos infinitos para llevarnos en todos los viajes que nos repara la vida más
adelante.
Vivamos el hoy aunque no estemos
en nuestro mejor momento.
Quizás solo necesitamos poco para sonreír
pero parece mucho cuando estamos de bajón.
Sonríe, vive, llora, grita de eso
se trata vivir aunque creas que no vives.
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