Me entregue esa noche en donde vi que mi soledad cobro otra fuerza.
Te necesito para respirar y aunque muchas veces logre poner mi escudo para no salir herido.
Es inevitable.
Es el miedo extraño en los bosques de la felicidad.
No es condicionado. No es un corto momento. No es tristeza.
Es amor.
Puedo sacudir mi alma en el pasado para herirme y flagelarme por lo perdido que estoy.
Pero estas allí. Tan relevante en mi corazón estúpido.
Me ayudas a secar mis lagrimas.
Me alzas y subes mi autoestima cuando siento que soy un verdugo.
Sorprendes las mañanas con abrazos pasajeros antes de ir a tu trabajo.
Abrazas mi alma con tanta ternura y aunque sea un poco frió.
Son por errores del pasado.
Apagaste la idea fija de salir herido con tus actos y detalles de amor.
Solo tu mirada puede decirme la verdad en tus sentimientos.
Solo tus abrazos pueden sanar mi dolor.
Tus consejos que son piedras preciosas dentro del mar negro.
Te vez tan sabio y tan real que tengo miedo.
Eres aquello que nadie buscaba y perdido en mi mundo te encontré.
Te acepte, me amarre a tus besos y baje la guardia un rato para poder sentirme bien.
Tienes la receta justa.
El condimento perfecto.
El sabor inmenso.
Para hacerme SENTIR.
Te necesito para respirar y aunque muchas veces logre poner mi escudo para no salir herido.
Es inevitable.
Es el miedo extraño en los bosques de la felicidad.
No es condicionado. No es un corto momento. No es tristeza.
Es amor.
Puedo sacudir mi alma en el pasado para herirme y flagelarme por lo perdido que estoy.
Pero estas allí. Tan relevante en mi corazón estúpido.
Me ayudas a secar mis lagrimas.
Me alzas y subes mi autoestima cuando siento que soy un verdugo.
Sorprendes las mañanas con abrazos pasajeros antes de ir a tu trabajo.
Abrazas mi alma con tanta ternura y aunque sea un poco frió.
Son por errores del pasado.
Apagaste la idea fija de salir herido con tus actos y detalles de amor.
Solo tu mirada puede decirme la verdad en tus sentimientos.
Solo tus abrazos pueden sanar mi dolor.
Tus consejos que son piedras preciosas dentro del mar negro.
Te vez tan sabio y tan real que tengo miedo.
Eres aquello que nadie buscaba y perdido en mi mundo te encontré.
Te acepte, me amarre a tus besos y baje la guardia un rato para poder sentirme bien.
Tienes la receta justa.
El condimento perfecto.
El sabor inmenso.
Para hacerme SENTIR.
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