No me sueltas y me tienes preso.
Quizá es tu desesperada necesidad de amar.
Pero no ves que no podemos disimularlo más.
Simplemente es destrucción.
Una bomba atómica que destruyo un paraíso que iba a progresar.
Acaso no miras a tu alrededor.
No ves mis ojos tristes, porque sabes que eres el culpable.
Siempre el dolor nos marco.
Y aun en mi, que daño no te quiero causar.
No ves? Como todos los días me pierdo por vivir una rutina.
Abandone mi alma, mi casa, mi vida, mi esencia.
Y todo lo destruyo aquella bomba.
Todo lo que íbamos a construir. ¿Como una mentira pudo hacernos tanto mal?
No podrías responder. Tu eres el causante de mis desprolijas e improvisadas lagrimas de desesperación.
Podre amar, querer, sentir aunque sea lo mínimo.
Pero entendemos que no te amo de VERDAD.
Eres un amor.
Y quizás tu certeza te diga que si vuelve tu enemigo con quién se debata mi amor real con el rutinario.
Aunque sepa correctamente que no va funcionar.
Va desligarme de vos, de el, de la vida enferma y de mi cárcel. Tu.
Porque un clavo, saca a otro. Y tu fuiste el martillo en el momento.
Quizá es tu desesperada necesidad de amar.
Pero no ves que no podemos disimularlo más.
Simplemente es destrucción.
Una bomba atómica que destruyo un paraíso que iba a progresar.
Acaso no miras a tu alrededor.
No ves mis ojos tristes, porque sabes que eres el culpable.
Siempre el dolor nos marco.
Y aun en mi, que daño no te quiero causar.
No ves? Como todos los días me pierdo por vivir una rutina.
Abandone mi alma, mi casa, mi vida, mi esencia.
Y todo lo destruyo aquella bomba.
Todo lo que íbamos a construir. ¿Como una mentira pudo hacernos tanto mal?
No podrías responder. Tu eres el causante de mis desprolijas e improvisadas lagrimas de desesperación.
Podre amar, querer, sentir aunque sea lo mínimo.
Pero entendemos que no te amo de VERDAD.
Eres un amor.
Y quizás tu certeza te diga que si vuelve tu enemigo con quién se debata mi amor real con el rutinario.
Aunque sepa correctamente que no va funcionar.
Va desligarme de vos, de el, de la vida enferma y de mi cárcel. Tu.
Porque un clavo, saca a otro. Y tu fuiste el martillo en el momento.
Comentarios
Publicar un comentario