Vives en mi menté.
Sé que soy un poco casquivano y digo lo
que se me viene a la mente.
Pero te despiertas en cada mañana y en
cada noche.
Y solo sé que vivirás en mí, aquí en mi
corazón, por el resto de mi vida.
Como otra pequeña historia de amor, que descubrió
conmigo tantas cosas.
Tanto amor, tanta entrega y en ellas
tantas lágrimas y rencor.
Al caer la noche, pienso en que estarás
haciendo. Y si aunque sea te detienes a pensar en el pasaje de los recuerdos, nuestro
pequeño infinito.
Llegas en mi tranquilidad, rompiendo mis
esquemas nocturnos.
Tus
ojos rencorosos vienen al frente de los míos.
Y una lágrima se me escapa entre mis
ojeras de verano.
Quizá no era lo que buscábamos.
O quizá fui muy inmaduro para amar al
demonio.
Pero en ti encontré, lo que muchos
encontraban en el sexo.
Se muy dentro mío que es parte de mi este
dolor, se que el duelo que debemos a travesar
ambos
Como simplemente se también que es mí dolor y no
"Nuestro"
Los rompecabezas no saben cómo ensamblarse
desde tu partida.
Porque aún se, que parte de esa partida la
quise y la implore.
Pero fue dolor, fue odio, fueron aquellos
sentimientos que te han destruido.
Aquí todo se ha vuelto confuso y en esta
noche estrellada, puedo ver las imágenes infinitas de cuando sonreíamos a la
par.
O simplemente cuando cantaba para apagar
mis gritos internos y tu ahí idolatrando a un sin talento.
Quiero que sepas que en estos días descubrí
un lado de nuestro amor.
Descubrí lo torpe que fuimos en no saber cómo
luchar.
Estos días se vuelven largos y el dolor es
un dulce condimento al olvido.
Conozco cada parte de mi alma dañada y sé
que volverás.
En mis escritos el destino conspira para
que sucedan mis acontecimientos futuros.
Sé que no volvería a recurrir contigo.
Al ver cómo te realizas, yo implemento mi
duelo, para no llenarme de odio.
Y tú haciendo el desentendido no sufres y
solo te llenas de vacío.
Lamento todo.
Y más aún lamento haberte entregado mi
alma, cuando ya no la necesitabas.
Quizá el tiempo me haría crecer, como lo hace
siempre.
Y quizás en mi mundo de “quizás”.
Ya serás un recuerdo nulo sin
acontecimiento de comenzar.
Echándote de menos describo mi dolor en cada
mirada perdida y suspiro segundero.
Aunque mi orgullo no exista.
Deberías saber que aquí las cosas crecen a
pasos gigantes.
Y en ellas mis ganas de olvidarte.
No cometas el agravio de aparecer justo
cuando inicio mi vida.
No soporto tu ausencia, aunque ella me
hace crecer.
Sé que volverás por algo que quizá ahora
existe.
Pero mañana ya no.
Comentarios
Publicar un comentario