Camino en la acera en donde los recuerdos viven y hablan por sí solos.
Eh hecho un largo trayecto en lo que va de este entierro al olvido.
Anoche mientras caminaba en el desierto de esta ciudad.
Pude asomar mi mirada en los restaurantes donde frecuentábamos.
Juro amor mío, no hay peor dolor que las imágenes de un recuerdo viejo.
Estabas ahí, mientras peleábamos por alguna tonta razón.
Echándote la culpa al haber sido un idiota, en querer cambiarte. Pero tú ya estabas descompuesto.
Hubiese evitado tantas peleas.
Hubiese sonreído más, de haber sabido que no ibas a permanecer mucho tiempo aquí.
Te hubiese abrazado hasta el cansancio, si sabía que ahora ibas a ser más que cenizas de una historia muerta.
Hubiese aceptado, aunque muy dentro de mí, sabía que no era el único.
Sé que soy un poco casquivano y me enojo por pequeñeces. Pero no podía tolerar no ser el único en tu vida.
Las estrellas guardan imágenes de mis largas caminatas hacía los recuerdos.
El cine de la ciudad se ve tan oscuro y desolado.
Las calles ya no tienen su mismo tono.
Pude verme allí en mis actitudes infantiles. No toleraba ver cómo me mentías en la cara.
No lo merecía, nadie merece ser engañado. Aunque todos piensen como vos. “Sexo fácil, menos dolor”. Tú sabías que mi corazón te pertenecía a ti, aunque mi conciencia quería que lo sueltes.
Y cuando lo hiciste, ella ya estaba amarrada tus manos con espinas.
Y simplemente desperté aquí, en este lugar al que escapé hace un tiempo atras.
Descubriendo las razones, trazo con crayones marrones mi destino.
Tú no estás en él y no puedo evitar sentir angustia.
Pero la vida es un pasa tiempo de años, en donde solo pertenecen los que mereces su lugar.
Quizá vos no mereces ningún lugar en ninguna vida.
Quizás mi inmadurez no logra entenderlo.
Quizás pase el tiempo y como toda historia serás olvidada.
Serás simplemente un archivo que entrare debes en cuando para sacar aprendizajes.
Aunque cueste, aunque me engañe, se que va hacer de ese modo.
Eres simplemente parte de mí, por un tiempo determinado.
Quizá solamente me tenga que dejar llevar por el duelo y dejarte doler lo necesario para madurar.
No sé.
Eh hecho un largo trayecto en lo que va de este entierro al olvido.
Anoche mientras caminaba en el desierto de esta ciudad.
Pude asomar mi mirada en los restaurantes donde frecuentábamos.
Juro amor mío, no hay peor dolor que las imágenes de un recuerdo viejo.
Estabas ahí, mientras peleábamos por alguna tonta razón.
Echándote la culpa al haber sido un idiota, en querer cambiarte. Pero tú ya estabas descompuesto.
Hubiese evitado tantas peleas.
Hubiese sonreído más, de haber sabido que no ibas a permanecer mucho tiempo aquí.
Te hubiese abrazado hasta el cansancio, si sabía que ahora ibas a ser más que cenizas de una historia muerta.
Hubiese aceptado, aunque muy dentro de mí, sabía que no era el único.
Sé que soy un poco casquivano y me enojo por pequeñeces. Pero no podía tolerar no ser el único en tu vida.
Las estrellas guardan imágenes de mis largas caminatas hacía los recuerdos.
El cine de la ciudad se ve tan oscuro y desolado.
Las calles ya no tienen su mismo tono.
Pude verme allí en mis actitudes infantiles. No toleraba ver cómo me mentías en la cara.
No lo merecía, nadie merece ser engañado. Aunque todos piensen como vos. “Sexo fácil, menos dolor”. Tú sabías que mi corazón te pertenecía a ti, aunque mi conciencia quería que lo sueltes.
Y cuando lo hiciste, ella ya estaba amarrada tus manos con espinas.
Y simplemente desperté aquí, en este lugar al que escapé hace un tiempo atras.
Descubriendo las razones, trazo con crayones marrones mi destino.
Tú no estás en él y no puedo evitar sentir angustia.
Pero la vida es un pasa tiempo de años, en donde solo pertenecen los que mereces su lugar.
Quizá vos no mereces ningún lugar en ninguna vida.
Quizás mi inmadurez no logra entenderlo.
Quizás pase el tiempo y como toda historia serás olvidada.
Serás simplemente un archivo que entrare debes en cuando para sacar aprendizajes.
Aunque cueste, aunque me engañe, se que va hacer de ese modo.
Eres simplemente parte de mí, por un tiempo determinado.
Quizá solamente me tenga que dejar llevar por el duelo y dejarte doler lo necesario para madurar.
No sé.
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