La imagen es borrosa.
Una cama grande con sabanas blancas, las paredes verde agua y al frente un ventanal.
Estoy confundido. Siempre lo estuve.
Ya eh perdido la cuenta, y la droga está por acabar con mi poca conciencia.
Eres tan perfecto y tan fugaz como este cruel verano que nos unió por casualidad.
No soy el único, tú sabes que tampoco lo eres.
-¿Quieres un licuado?
¿Cómo sabe que me gustan? Te ves ahí tan perdido pequeño. Y estamos en la misma situación.
Eres cortes, aunque nuestra alma tenga dueño.
Vuelves con dos copos grandes. Sabes hasta el sabor.
Te acuestas y caigo rendido en tus brazos, débil y con abstinencia.
Mis ojeras acaparan todo el contorno de mis ojos, creo estar perdido en un sueño que no puedo despertar.
Tu perfecta silueta hace juego con la habitación y la casa inspirada en bererly hills.
Pero nuestro vacio, no hace juego con los lujos de nuestro alrededor.
Repites tu única frase en español, para hacerme sentir único. ¿Y yo? No puedo esforzarme.
Me encuentro tan perdido, tan adicto.
Que no puedo mantenerme sobrio aunque sea un día.
Tú sabes, beber alcohol cura el alma.
Y las drogas callan angustias de las cuales te arrepientes de sentir.
Puedo navegar en cada noche perdida en sexo y alcohol.
Cariño estoy viéndome deambular por las calles de la ciudad borracho y sin un destino aparente.
Cariño, aquí el glamur nos está destruyendo, porque no estamos destinados, solo somos estrellas fugaces pertenecientes a un solo amor.
Aunque lo hagamos único. Las drogas, el sexo fácil y el alcohol harán su efecto.
-¿En qué piensas mi cielo?
Si supieras lo perdido que me encuentro y eso es lo que nos une.
No te imaginas el dolor profundo que siente mi alma al recordar cada noche toxica.
Estamos envenenados, cegados. Nuestro duelo nos está por acribillar la cordura y tú lo sabes.
Yo no lo intentare de nuevo. Tu, si, lo puedo leer en tus ojos.
Puedo sentir como lo amas con tanta pasión, pero eres débil.
Siento tus latidos y los de él. Puedo jurar que tú sientes mis latido y el suyo, aunque ellos no estén en esta habitación.
Somos dos, y dos fantasmas en su tirana lejanía.
Puede haber mucho amor en una historia.
Pero el destino se encargara de ponernos en el lugar correcto.
Hoy estoy contigo. Me iré de nuevo a mi país en unas horas.
Tú volverás a la carrera de derecho que tanto me has hablando.
Y de nosotros quedará un pequeño fragmento toxico de un amor de verano.
Una cama grande con sabanas blancas, las paredes verde agua y al frente un ventanal.
Estoy confundido. Siempre lo estuve.
Ya eh perdido la cuenta, y la droga está por acabar con mi poca conciencia.
Eres tan perfecto y tan fugaz como este cruel verano que nos unió por casualidad.
No soy el único, tú sabes que tampoco lo eres.
-¿Quieres un licuado?
¿Cómo sabe que me gustan? Te ves ahí tan perdido pequeño. Y estamos en la misma situación.
Eres cortes, aunque nuestra alma tenga dueño.
Vuelves con dos copos grandes. Sabes hasta el sabor.
Te acuestas y caigo rendido en tus brazos, débil y con abstinencia.
Mis ojeras acaparan todo el contorno de mis ojos, creo estar perdido en un sueño que no puedo despertar.
Tu perfecta silueta hace juego con la habitación y la casa inspirada en bererly hills.
Pero nuestro vacio, no hace juego con los lujos de nuestro alrededor.
Repites tu única frase en español, para hacerme sentir único. ¿Y yo? No puedo esforzarme.
Me encuentro tan perdido, tan adicto.
Que no puedo mantenerme sobrio aunque sea un día.
Tú sabes, beber alcohol cura el alma.
Y las drogas callan angustias de las cuales te arrepientes de sentir.
Puedo navegar en cada noche perdida en sexo y alcohol.
Cariño estoy viéndome deambular por las calles de la ciudad borracho y sin un destino aparente.
Cariño, aquí el glamur nos está destruyendo, porque no estamos destinados, solo somos estrellas fugaces pertenecientes a un solo amor.
Aunque lo hagamos único. Las drogas, el sexo fácil y el alcohol harán su efecto.
-¿En qué piensas mi cielo?
Si supieras lo perdido que me encuentro y eso es lo que nos une.
No te imaginas el dolor profundo que siente mi alma al recordar cada noche toxica.
Estamos envenenados, cegados. Nuestro duelo nos está por acribillar la cordura y tú lo sabes.
Yo no lo intentare de nuevo. Tu, si, lo puedo leer en tus ojos.
Puedo sentir como lo amas con tanta pasión, pero eres débil.
Siento tus latidos y los de él. Puedo jurar que tú sientes mis latido y el suyo, aunque ellos no estén en esta habitación.
Somos dos, y dos fantasmas en su tirana lejanía.
Puede haber mucho amor en una historia.
Pero el destino se encargara de ponernos en el lugar correcto.
Hoy estoy contigo. Me iré de nuevo a mi país en unas horas.
Tú volverás a la carrera de derecho que tanto me has hablando.
Y de nosotros quedará un pequeño fragmento toxico de un amor de verano.
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