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Cualquier ruptura es dolorosa.

- ¿Te ah  dolido terminar esa relación?
- Claro, cualquier ruptura es dolorosa. Pero este caso lo veía necesario.
Siento que en muchas situaciones lo que llevo esa ruptura, fue la desdicha de la toxicidad y el amor. Simplemente resguardábamos el momento en donde uno de los dos tomaba el mando y golpeara el otro. Lo vi necesario, sentía que si no lo hacíamos íbamos a terminar muertos. Hubo amor, pero también hubo traiciones. Y quién soy yo para culpabilizarlo a él sobre sus actos? En absoluto. El destino nos cruzo y simplemente yo no estaba acostumbrado a su forma sádica de amar. Me amaba, me ofrecía ser dueño de su enfermo amor. Pero que decirte, besar labios, besados. Es romper, lo que intentas curar con amor. El destino nos cruzo, nos amamos, intentamos todo para continuar, nos hicimos mucho daño, nos abrazábamos para apaliar el odio y teníamos sexo como todas las parejas después de una pelea. Pero llega un punto en donde ya los gritos dicen más, donde el volumen es más grande y las cosas se te van de las manos. Por más que se hayan jurado amor eterno, primero nuestra salud física y mental.

- Entiendo. ¿Pero por que, no terminaste el problema de raíz mucho tiempo antes, de aquel desenlace fatal?
-Mira, en el mundo hay dos tipos de amantes. Aquellos que te quieren enamorar y aquellos que quieren que el amor provenga de ambas partes. En el primer tipo de amor, estos seres, intentan todo el tiempo complacerte y mostrarte el mundo color de rosas, que te adentres a la dulzura de amar y idealices hasta el insomnio. Después el segundo, quién tiene sed de amar y ser amado, y en los momentos oportunos te suele demostrar que no estás siendo tan sincero en el amor, como ellos. Yo no sabía amar. Amé, con mis fuerzas. Pero no sabía hasta conocerlo. El poseía la capacidad de enamorarme, pero yo tenía la capacidad de pensar en frío y complicarlo todo. Él odio se apoderaba de mí, tanto como el amor y en mis amagues de irme solo al mundo, la resistencia que me ofrecía me compraba,  y tonto creía en sus lagrimillas hipócritas, en los "No lo volvere hacerlo nunca más", "Yo te amo" No hay dolor más profundo que el ser engañado, te quita las fuerzas y las ganas de continuar. Pero estas débil, no existe escapatoria más que sus manipulaciones. El tiempo pasa a pasos gigantes y se para en cada infidelidad. Allí es donde puedes acaparar el tiempo perdido, puedes mirar a tu alrededor y ver que cada vez te quedas más solo y el allí, comprando regalos tanto para tú  y para tu familia, para lavar sus culpas, para que lo amen, y vos  con tus ojeras por el piso, con tus ataques nerviosos, con el pánico nocturno, te quedas como el malo de la película.
- Quiero hacer hincapié en "Allí podes acaparar el tiempo perdido". Queras decir que estar con esta persona fue perder el tiempo?

- Para nada. A esta persona la amé hasta las fuerzas y quise volver muchas veces después de haber terminado. Lo decía por el simple hecho de que yo no amo por mitades. Yo te amo entero, hago una entrega general de mí, de mi vida, mi persona y mis sueños. Tú simplemente debes dejarte llevar, no defraudar mi entrega. Soy feliz con tan poco, esa pequeña parte no la entendendio.
Me lo hizo una vez, lo perdone, me hizo dos, lo perdone, me hizo tres y lo perdone. Lo amaba, una persona que ama, perdona hasta lo imperdonable. Aunque en cada "Perdón" perdía la noción de amar sanamente, perdía mi dignidad, mis sueños que son lo único que me mantienen con vida. No fue una pérdida de tiempo, porque en todos los engaños, se esmeraba más, mucho más para demostrar un cambio, que simplemente no se efectuó nunca. Las personas no cambian, todos sabemos eso. Yo me engañaba, lo engañaba a él, creyendo sus mentiras de cambios. Aunque cada día que pasaba ya nada, me llenaba. Ni un ramo de rosas, ni un beso por la mañana. Quizá por eso se acabo. EL se arto de mí y yo de el...

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