-¿Lo has superado?
- ¿No crees que es una palabra demasiado grande para una historia de amor? No puedo conjeturar alguna respuesta, estaría mintiéndote a ti, mintiéndome a mí. Yo creo que no se puede superar una historia escrita con tinta china. ! Es imposible borrarla, imposible!
-¿Entonces?
-Entonces te puedo decir, que siento paz. ¿Sabes lo que es poder responderte esto sin tener ganas estúpidas de llorar? Pero ya no hay un penar en mis ojos, no los hay. Me levanto temprano en las mañanas con ganas de más, con ganas de sacar la ropa sucia y lavarla. Incluso mi familia me ve sonreír a menudo y dicen que cambio hasta mi forma de pisar el suelo. ¿Puedes creer? Algo tan insignificante como pisar. Valoran cada detalle que ven en mí, es que simplemente ha pasado mucho tiempo. Pude reconstruir cada pedacito de mí, lentamente y con muchos ataques de ira, que volvían por arruinar lo construido, hasta que llega un punto en donde sales adelante. ¿Y sabes cuándo es?
-¿Cuando?
- Cuando vez que has revivido todos tus errores, todos sus errores y puedes mirarte al espejo, te vuelves a gustar, te vuelves a vestir elegante. Y ya sabes que es para ti, no para la otra persona que tanto daño te causo. Sabes que al llegar a casa del trabajo, el no va estar ahí, con su agrio humor, para arruinarte lo que te queda del día. También sientes el aroma al café, que antes te quemaba por dentro, en alguna discusión temprano por la mañana. Valoras hasta el más mínimo detalle que te puede dar las 24 horas del día. No te niego en este trayecto del olvido y "proyecto de una nueva vida" Al principio recorres cada rincón de tu mente, buscando el motivo de tu separación, hasta te puedes echar la culpa de situaciones que no te eran propias, justificas los golpes, justificas las infidelidades. Y créeme, equilibrar la mente con el corazón, es como demoler tu moral, humillarte y volver a resurgir. Es difícil. El ser humano es el único animal, que se puede hacer daño una y otra vez, con los mismos recuerdos. ! Hasta que dices basta! Dejas de llorar, dejas de recordar, dejas hasta de frecuentar los mismos lugares y no sabes el día, ni como, ni cuándo. Pero vuelves a brillar, mientras los espectadores se sienten alagado de tenerte aunque sea una hora. Tu presencia vale y eso es lo que acaba por importar. Más que un patético hombrecito que solo te destruyo tu seguridad, tus ganas de vivir. Es complicado, poder despertarte todos los días y no traerlo aunque sea un segundo a tu presente. Pero créeme que se puede y los resultados te dejan más de un mensaje por el cual aprender…
- ¿No crees que es una palabra demasiado grande para una historia de amor? No puedo conjeturar alguna respuesta, estaría mintiéndote a ti, mintiéndome a mí. Yo creo que no se puede superar una historia escrita con tinta china. ! Es imposible borrarla, imposible!
-¿Entonces?
-Entonces te puedo decir, que siento paz. ¿Sabes lo que es poder responderte esto sin tener ganas estúpidas de llorar? Pero ya no hay un penar en mis ojos, no los hay. Me levanto temprano en las mañanas con ganas de más, con ganas de sacar la ropa sucia y lavarla. Incluso mi familia me ve sonreír a menudo y dicen que cambio hasta mi forma de pisar el suelo. ¿Puedes creer? Algo tan insignificante como pisar. Valoran cada detalle que ven en mí, es que simplemente ha pasado mucho tiempo. Pude reconstruir cada pedacito de mí, lentamente y con muchos ataques de ira, que volvían por arruinar lo construido, hasta que llega un punto en donde sales adelante. ¿Y sabes cuándo es?
-¿Cuando?
- Cuando vez que has revivido todos tus errores, todos sus errores y puedes mirarte al espejo, te vuelves a gustar, te vuelves a vestir elegante. Y ya sabes que es para ti, no para la otra persona que tanto daño te causo. Sabes que al llegar a casa del trabajo, el no va estar ahí, con su agrio humor, para arruinarte lo que te queda del día. También sientes el aroma al café, que antes te quemaba por dentro, en alguna discusión temprano por la mañana. Valoras hasta el más mínimo detalle que te puede dar las 24 horas del día. No te niego en este trayecto del olvido y "proyecto de una nueva vida" Al principio recorres cada rincón de tu mente, buscando el motivo de tu separación, hasta te puedes echar la culpa de situaciones que no te eran propias, justificas los golpes, justificas las infidelidades. Y créeme, equilibrar la mente con el corazón, es como demoler tu moral, humillarte y volver a resurgir. Es difícil. El ser humano es el único animal, que se puede hacer daño una y otra vez, con los mismos recuerdos. ! Hasta que dices basta! Dejas de llorar, dejas de recordar, dejas hasta de frecuentar los mismos lugares y no sabes el día, ni como, ni cuándo. Pero vuelves a brillar, mientras los espectadores se sienten alagado de tenerte aunque sea una hora. Tu presencia vale y eso es lo que acaba por importar. Más que un patético hombrecito que solo te destruyo tu seguridad, tus ganas de vivir. Es complicado, poder despertarte todos los días y no traerlo aunque sea un segundo a tu presente. Pero créeme que se puede y los resultados te dejan más de un mensaje por el cual aprender…
Comentarios
Publicar un comentario