Quizá siempre escribo en fechas importantes. Últimamente eh estado tan bien, que cuesta ligar los hilos para añorar el tiempo que paso.
365 días, sin ti.
Es extraño, al primer momento de aquella ruptura, pensaba que no iba poder.
Es que el dolor, se había instaurado,
La desesperación corría por mis venas, minuto a minuto.
Los pensamientos se entrelazaban con el alcohol.
La tristeza era sedada con drogas.
Y todo estaba tirado debajo del zaguán de aquellas historias que me negaba afrontar.
Es incalculable las ganas que tuve un tiempo de abrazar tu cuerpo rígido y frío.
Pero de un tiempo al otro me habías hecho entender que no me necesitabas.
Fuiste egoísta y tenaz. Rompiste cada pedacito de mí.
Las culpas que eran todas tuyas, de repente eran mías.
El dolor por haberte ido, de repente se había convertido en una rabia absoluta de todo el daño que me habías causado.
En la noche, era tristeza, durante las madrugadas insomnios.
Despertaba soñando.
Hubieron días en donde miraba hacía la acera desde mi balcón. Esperando tu llegada, con la sutil sonrisa de verme de nuevo. Aunque hayas tocados otros cuerpos, como yo también.
Me costó tiempo analizar todo. Al principio una rotunda respuesta era "- No, ya lo olvide" Cuando mi corazón me decía lo contrario. Mi mente luchaba con aceptarse esa mentira.
El luto macabro era la casa vacía y el silencio que atosigo nuestros recuerdos en aquel verano.
Estaba tan quebrado, que no podía ver con claridad.
Y añoraba querer volver aquellas noches donde hablábamos y te quebrabas porque tu vida estaba llena de baches tristes sin superar.
Y tu consuelo eran mis brazos.
¿Cuando decidí olvidarte?
Cuando tu veneno, por aquello que hice, se había llevado todo.
Cuando vía tu sombra desaparecer por mi habitación,
Cuando mis familiares dejaron de oír tu nombre en los almuerzos.
Estaba tan dolido, tan triste.
Allí fue, cuando tome los rieles que con facilidad puedo destruir.
Deje aquellos vicios que me llevaron a olvidarte.
Y muchas situaciones ya eran mías.
Me dedique a mis sueños y moldear nuevamente mi alma.
Y cuando viste que ya no existía nuestra conexión, volviste.
Volviste, cuando todo se había calmado y había recuperado mi cordura.
Con las frases egoístas que te caracterizan " Me di cuenta tarde que eras el amor de mi vida"
Pude jurar que te quise ahogar en todas las lagrimas que derrame antes, por escuchar que lo dijeras.
Pero era tarde. Las heridas estaban curadas.
El dolor se había hecho humos, como todas las historias.
Como toda historia de amor. Pero lo nuestro fue mas toxico que la bomba atómica de Hiroshima.
Y dije adios cuando tu silencio gano.
"Siempre después del año de una relación escribo. Quizá para ver si siento algo o para darme cuenta que la sabiduría es mas grande que el dolor. Con el paso, lo que debía pasar. Lo olvide, me olvido y todo quedara como una historia más que paso. No niego que lo ame, que llore y sufrí. Pero no estábamos escritos en ningún lado. Solo intentábamos consolar, la cruda realidad que ya no eramos adolescentes. Nadie supo como afrontar esa decisión destinataria y lo arruinamos. Siento que nos volveremos a encontrar en algún futuro no tan lejano. Lo abrazare y le diré que fue una puerta a descubrirme. No mi gran amor. Si no el interruptor que cree en mi adolescencia entre la vida y la muerte. Agradecerle, por el hecho de darme ganas de salir adelante, aunque de todo lo que había, ya no quede nada." (Madrugada con un extraño del 20/11/2016)
365 días, sin ti.
Es extraño, al primer momento de aquella ruptura, pensaba que no iba poder.
Es que el dolor, se había instaurado,
La desesperación corría por mis venas, minuto a minuto.
Los pensamientos se entrelazaban con el alcohol.
La tristeza era sedada con drogas.
Y todo estaba tirado debajo del zaguán de aquellas historias que me negaba afrontar.
Es incalculable las ganas que tuve un tiempo de abrazar tu cuerpo rígido y frío.
Pero de un tiempo al otro me habías hecho entender que no me necesitabas.
Fuiste egoísta y tenaz. Rompiste cada pedacito de mí.
Las culpas que eran todas tuyas, de repente eran mías.
El dolor por haberte ido, de repente se había convertido en una rabia absoluta de todo el daño que me habías causado.
En la noche, era tristeza, durante las madrugadas insomnios.
Despertaba soñando.
Hubieron días en donde miraba hacía la acera desde mi balcón. Esperando tu llegada, con la sutil sonrisa de verme de nuevo. Aunque hayas tocados otros cuerpos, como yo también.
Me costó tiempo analizar todo. Al principio una rotunda respuesta era "- No, ya lo olvide" Cuando mi corazón me decía lo contrario. Mi mente luchaba con aceptarse esa mentira.
El luto macabro era la casa vacía y el silencio que atosigo nuestros recuerdos en aquel verano.
Estaba tan quebrado, que no podía ver con claridad.
Y añoraba querer volver aquellas noches donde hablábamos y te quebrabas porque tu vida estaba llena de baches tristes sin superar.
Y tu consuelo eran mis brazos.
¿Cuando decidí olvidarte?
Cuando tu veneno, por aquello que hice, se había llevado todo.
Cuando vía tu sombra desaparecer por mi habitación,
Cuando mis familiares dejaron de oír tu nombre en los almuerzos.
Estaba tan dolido, tan triste.
Allí fue, cuando tome los rieles que con facilidad puedo destruir.
Deje aquellos vicios que me llevaron a olvidarte.
Y muchas situaciones ya eran mías.
Me dedique a mis sueños y moldear nuevamente mi alma.
Y cuando viste que ya no existía nuestra conexión, volviste.
Volviste, cuando todo se había calmado y había recuperado mi cordura.
Con las frases egoístas que te caracterizan " Me di cuenta tarde que eras el amor de mi vida"
Pude jurar que te quise ahogar en todas las lagrimas que derrame antes, por escuchar que lo dijeras.
Pero era tarde. Las heridas estaban curadas.
El dolor se había hecho humos, como todas las historias.
Como toda historia de amor. Pero lo nuestro fue mas toxico que la bomba atómica de Hiroshima.
Y dije adios cuando tu silencio gano.
"Siempre después del año de una relación escribo. Quizá para ver si siento algo o para darme cuenta que la sabiduría es mas grande que el dolor. Con el paso, lo que debía pasar. Lo olvide, me olvido y todo quedara como una historia más que paso. No niego que lo ame, que llore y sufrí. Pero no estábamos escritos en ningún lado. Solo intentábamos consolar, la cruda realidad que ya no eramos adolescentes. Nadie supo como afrontar esa decisión destinataria y lo arruinamos. Siento que nos volveremos a encontrar en algún futuro no tan lejano. Lo abrazare y le diré que fue una puerta a descubrirme. No mi gran amor. Si no el interruptor que cree en mi adolescencia entre la vida y la muerte. Agradecerle, por el hecho de darme ganas de salir adelante, aunque de todo lo que había, ya no quede nada." (Madrugada con un extraño del 20/11/2016)
Comentarios
Publicar un comentario