Siempre dije que los silencios no son buenos.
A lo largo de mi vida el silencio mostraba la furia que podía hacer una tormenta en un lugar.
O una enseñanza que traía consigo algunos problemas crónicos.
Hoy estoy en silencio.
Cuando era chico mi mamá siempre me decía, que yo era muy tranquilo hasta que lloraba y el mundo se paraba en la casa o que de una simple herida en la rodilla dramatizaba hasta las lágrimas. Pero nunca tuve miedos, nunca fui el niño que estuvo hasta muy grande en la cama de sus padres. No le temía a la oscuridad, tenía pesadillas y me las rebuscaba para no llorar o hacerme pis en la cama.
Ya de grande las cosas siguen exactamente iguales. Soy dramático por excelencia, pero sin miedo a las cosas que vendrán.
Me considero fuerte. "Duro" me dijo una persona hoy, exactamente antes de darme una mala noticia. Considero que esa dureza siempre es el desencadenante de otras cosas.
Hoy a horas previas, me siento sin miedo, pero con una necesidad enorme de que alguien me despierte y me diga es todo una pesadilla y que no tengo porque preocuparme. Tengo una frase que siempre digo y la pienso: "El hombre no es el problema para la humanidad, el problema es lo que germina en la mente del hombre"
La forma que lleve la vida durante tantos años, es tan excesiva, tan perturbadora, tan rara que suelo pensar que en algún lado está escrito el camino que tengo que seguir y hacia dónde voy.
Pero hoy a las 5:37, mi vida paró por un rato, un rato previo a una realidad ficticia de imprudencias o una realidad nueva que sinceramente no le temo afrontar. pero temo a los cambios que pueden surgir y es extraño nací en un entorno, que luego de un tiempo cambiaba y debía amoldarme como Dios me ayudará y así durante años, así crecí, así sinceramente vivo.
Pero este cambio llegó tan de sorpresa, en un momento tan lindo en lo personal que suelo creer que en ese libro escrito donde dice que me reparara la vida más adelante va hacer así en cada capítulo que termine de escribir. Siempre lo dije y consciente, sin negatividad, pero si con una extraña sensación de pequeñez: Que la vida siempre me prepara para algo chico, pero bueno y algo malo pero grande, no hay un punto medio en esto.
Quizá es mi culpa, por el mismo caso no diré nada, agachare mi cabeza en la tormenta interna que se puede despertar y de allí caminaré hasta el final. Yo no me rindo tan fácil.
-Preparé un mate, quizá este sea el último tranquilo, pero de algo estoy seguro, abrazaré la vida que tengo de ahora en más, dependiendo la circunstancia, lo solo que me quede o lo acompañado que esté.
A lo largo de mi vida el silencio mostraba la furia que podía hacer una tormenta en un lugar.
O una enseñanza que traía consigo algunos problemas crónicos.
Hoy estoy en silencio.
Cuando era chico mi mamá siempre me decía, que yo era muy tranquilo hasta que lloraba y el mundo se paraba en la casa o que de una simple herida en la rodilla dramatizaba hasta las lágrimas. Pero nunca tuve miedos, nunca fui el niño que estuvo hasta muy grande en la cama de sus padres. No le temía a la oscuridad, tenía pesadillas y me las rebuscaba para no llorar o hacerme pis en la cama.
Ya de grande las cosas siguen exactamente iguales. Soy dramático por excelencia, pero sin miedo a las cosas que vendrán.
Me considero fuerte. "Duro" me dijo una persona hoy, exactamente antes de darme una mala noticia. Considero que esa dureza siempre es el desencadenante de otras cosas.
Hoy a horas previas, me siento sin miedo, pero con una necesidad enorme de que alguien me despierte y me diga es todo una pesadilla y que no tengo porque preocuparme. Tengo una frase que siempre digo y la pienso: "El hombre no es el problema para la humanidad, el problema es lo que germina en la mente del hombre"
La forma que lleve la vida durante tantos años, es tan excesiva, tan perturbadora, tan rara que suelo pensar que en algún lado está escrito el camino que tengo que seguir y hacia dónde voy.
Pero hoy a las 5:37, mi vida paró por un rato, un rato previo a una realidad ficticia de imprudencias o una realidad nueva que sinceramente no le temo afrontar. pero temo a los cambios que pueden surgir y es extraño nací en un entorno, que luego de un tiempo cambiaba y debía amoldarme como Dios me ayudará y así durante años, así crecí, así sinceramente vivo.
Pero este cambio llegó tan de sorpresa, en un momento tan lindo en lo personal que suelo creer que en ese libro escrito donde dice que me reparara la vida más adelante va hacer así en cada capítulo que termine de escribir. Siempre lo dije y consciente, sin negatividad, pero si con una extraña sensación de pequeñez: Que la vida siempre me prepara para algo chico, pero bueno y algo malo pero grande, no hay un punto medio en esto.
Quizá es mi culpa, por el mismo caso no diré nada, agachare mi cabeza en la tormenta interna que se puede despertar y de allí caminaré hasta el final. Yo no me rindo tan fácil.
-Preparé un mate, quizá este sea el último tranquilo, pero de algo estoy seguro, abrazaré la vida que tengo de ahora en más, dependiendo la circunstancia, lo solo que me quede o lo acompañado que esté.
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