Me obsesiono con el miedo.
Siempre hay algo que corrompe toda mi tranquilidad, me sofoca, me mata, me deja débil y vuelvo a creer.
Estoy escuchando música vieja. Como mi alma.
Muchas veces quiero dejar todo, acostarme en mi cama y que el mundo se pudra como el zapallo viejo que hace dos días saque de la heladera.
Hoy, nuevamente descubrí que tan tonto puedo ser, motivo que me arrepiento.
Tengo un cartel de neón en mi frente, lo se o estoy pagando una carga familiar horrible.
Ojala pueda creer, ojala pueda creer como creo en mí.
Pero hay motivos que me llevan a decir, esta vez no es en serio.
Te quieren, pero te mienten.
Te desean, pero no te quieren.
Soy una capsula a punto de explotar.
Me abro con gente que sabe como mentir.
Me descuido con almas lastimadas.
No mido, cuido a quién no me cuida.
Hace cuarenta y ocho horas dije que le vi el hilo a la vida. Nuevamente con las manos ensangrentadas y las venas explotadas vi como jugaban con lo único que quiero que protejan, lo hicieron una vez más.
No suelo escribir, estoy un poco harto de todo aunque la peleo.
Trate de sentirme protegido en brazos ajenos a mi, con almas que no curan heridas pasadas.
Acá estoy nuevamente solo, escribiendo para no reventar.
Para levantarme mañana, hacer como si nada paso, seguir solo, abrazar mi vida y luchar, obsesionarme conmigo, la universidad y con la poca vida que siento que me queda.
No hay mañana que no duela como el hoy y no pese tanto como el pasado.
Siempre hay algo que corrompe toda mi tranquilidad, me sofoca, me mata, me deja débil y vuelvo a creer.
Estoy escuchando música vieja. Como mi alma.
Muchas veces quiero dejar todo, acostarme en mi cama y que el mundo se pudra como el zapallo viejo que hace dos días saque de la heladera.
Hoy, nuevamente descubrí que tan tonto puedo ser, motivo que me arrepiento.
Tengo un cartel de neón en mi frente, lo se o estoy pagando una carga familiar horrible.
Ojala pueda creer, ojala pueda creer como creo en mí.
Pero hay motivos que me llevan a decir, esta vez no es en serio.
Te quieren, pero te mienten.
Te desean, pero no te quieren.
Soy una capsula a punto de explotar.
Me abro con gente que sabe como mentir.
Me descuido con almas lastimadas.
No mido, cuido a quién no me cuida.
Hace cuarenta y ocho horas dije que le vi el hilo a la vida. Nuevamente con las manos ensangrentadas y las venas explotadas vi como jugaban con lo único que quiero que protejan, lo hicieron una vez más.
No suelo escribir, estoy un poco harto de todo aunque la peleo.
Trate de sentirme protegido en brazos ajenos a mi, con almas que no curan heridas pasadas.
Acá estoy nuevamente solo, escribiendo para no reventar.
Para levantarme mañana, hacer como si nada paso, seguir solo, abrazar mi vida y luchar, obsesionarme conmigo, la universidad y con la poca vida que siento que me queda.
No hay mañana que no duela como el hoy y no pese tanto como el pasado.
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