Caen gotas dentro de la botella marrón, en los ojos reflejados y las paredes húmedas de los años.
Pasillos enardecidos de historias y nostalgias, con un tinte de vino añejo, miradas ocultas en las puertas rotas.
El aire condensado, las purgas en el inodoro, las paredes que vieron más aguas saladas que los océanos que nos rodean como si todo quedó allí, en el estado gaseoso de la poca credibilidad que se manejaba en aquel pasado.
Nos estaban matando tan lentamente que gozar la vida en algunos momentos te recuerda que mal estuviste, es extraño volver, es inaudito entender la mente humana pero soltó una frase -No imaginaba la magnitud de la casa, estaba muy depresiva. Para darme cuenta que las purgas alimentarias existieron, que las noches de vodka estuvieron, que aquel verano alguien se quiso quitar la vida dentro de esas paredes dañinas estuvieron, que todo fue producto del egoísmo de la sensación, que era tan real como esta crisis.
- Siempre me siento un poco roto, un poco cansado, un poco estúpido, un poco añejo, hace unos días me siento con un rumbo derrumbado, con un desarraigo enorme, pensaba que sentirse solo era una sensación muy ficticia, hasta el 26 de diciembre, algunos meses atrás y muchos análisis internos, nunca fue una sensación, es tan real que asusta.
Pasillos enardecidos de historias y nostalgias, con un tinte de vino añejo, miradas ocultas en las puertas rotas.
El aire condensado, las purgas en el inodoro, las paredes que vieron más aguas saladas que los océanos que nos rodean como si todo quedó allí, en el estado gaseoso de la poca credibilidad que se manejaba en aquel pasado.
Nos estaban matando tan lentamente que gozar la vida en algunos momentos te recuerda que mal estuviste, es extraño volver, es inaudito entender la mente humana pero soltó una frase -No imaginaba la magnitud de la casa, estaba muy depresiva. Para darme cuenta que las purgas alimentarias existieron, que las noches de vodka estuvieron, que aquel verano alguien se quiso quitar la vida dentro de esas paredes dañinas estuvieron, que todo fue producto del egoísmo de la sensación, que era tan real como esta crisis.
- Siempre me siento un poco roto, un poco cansado, un poco estúpido, un poco añejo, hace unos días me siento con un rumbo derrumbado, con un desarraigo enorme, pensaba que sentirse solo era una sensación muy ficticia, hasta el 26 de diciembre, algunos meses atrás y muchos análisis internos, nunca fue una sensación, es tan real que asusta.
Comentarios
Publicar un comentario