midiendo el 4.20 de escalón, en la noche de domingo, jodido domingo.
Siempre es lindo encontrase con un pedazo de tu historia en un blog abandonado por las nuevas aplicaciones, que cuenta casi 7 o 8 años de mi vida. Como puedo dividir que paso en todo esté tiempo en ocho meses? Porque si debo resumir, pasaron más cosas de las que esperaba.
En un mes me culparon de algo que no hice, teniendo los recuerdos vivos en mi cabeza de una noche donde la historia no tendrá un final feliz, luego volver encontrarme con el duelo de perder una persona importante, luego la universidad y después la jodida vida en sus ciclos..
Es mejor escribir de los aprendizaje porque entre adicciones y jodidas cosas, surgen sabidurías grandes.
Le temo al tiempo, a los trenes que pasan una vez.
Me siento preparado para batallar todo lo que venga, después de varías caídas de adulto, no hay a mucho que temer, pero tampoco negar lo evidente.
Muchos creemos que el miedo es cosas de cobardes, de personas inseguras, pero no.
El miedo es tan humano, tan utópico como la misma vida.
A que tienen miedo?
Porque al temer tanto también tenemos las posibilidades de elegir en que hacer corto circuito en nuestra cabeza, en la gama de mierdas tenemos: El miedo a morir, a no ser lo suficientemente exitosos en lo que hacemos, tenemos miedo que un ser querido se vaya sin evidente previo aviso, tenemos miedo a que nos maten, a la ciudad que habitamos, a los bichos terminales?
Tenemos un sin fin de miedos que nos olvidamos de todo lo que nos enfrentamos en todo el camino para tener esos miedos muchas veces infundados. Yo creo que al correr los años vamos pasando por diferentes etapas de oscuridad, algunas se hacen crónicas, otras cortas, pero son micro-historias de superación, que quizás en algún momento fueron miedos, conclusión nos hacemos grandes, pasamos cosas que nos despierta mas incognitas, mas baches, nos provoca la necesidad de preguntar que si lo que viene va ser bueno o no, somos defectuosas maquinas amontonadas en una ciudad mecánica, llena de contaminación,que sabe que empieza las 7 de la mañana con el desayuno y termina con las ojeras a las 22.30 horas, dentro de ella, nosotros que seguimos sobrando en el universo, funcionando como una maquina que lucha por sobrevivir, generando ansiedad, depresión, estrés que lo apagamos con sustancias, con obsesiones o con trabajo, cada quién se mata como quiere.
Pero cuantos años de vida pensas pagar con tantos miedos?
La vida es tan imperfecta que te coloca situaciones, ciclos, etapas, como separadores de una carpeta escolar de secundaria, donde se encuentra la plenitud en todas ellas? No lo sé, pero dentro de ellas hay vértices y verticales, con pequeñas y grandes bajadas, con personas, con parejas, hijos y hasta nietos, ciclos enteros donde nadie se tomo el tiempo de parar y disfrutar de las pequeñas cuotas de plenitud que nos da la vida, cayendo en la desvalorización de momentos, de personas, de familiares hasta de nuestra propia vida, creo que por el agobio del miedo a no llegar, porque siempre sentimos que no llegamos a ningún lado sin mirar lo construido y con quienes los construimos. Hacía donde quieren ir?
Hace un tiempo empece a mirar a las personas por el valor que dan en mi vida, sabiendo que podrían ser ciclos cortos o largos, pero que están. tener el beso de mi madre cuando me vuelvo a la ciudad de los piquetes, los viajes que me regalan los momentos con mis hermanas, las vueltas a la locura donde encuentro a mis amigos, comparto tantas historias con mucha gente, mientras me tomo el trabajo de analizar mis miedos, desmembrar y encontrar algo de que sostenerme. Porque caí en la conclusión de que somos el juego de la soga tratando de mantener dos fuerzas, dos mundos que intentan equilibrarse entre el entorno y la multitud de gente que lo habita.
La vida es puta, chota y porquería, pero hay que darle pie a disfrutar cada ciclo, que los ciclos malos están, que depende de nosotros cortarlos o no, pero que también dentro del mar de mierda, hay un escalera para aprender a vivir con nuestros miedos de adultos.
Siempre es lindo encontrase con un pedazo de tu historia en un blog abandonado por las nuevas aplicaciones, que cuenta casi 7 o 8 años de mi vida. Como puedo dividir que paso en todo esté tiempo en ocho meses? Porque si debo resumir, pasaron más cosas de las que esperaba.
En un mes me culparon de algo que no hice, teniendo los recuerdos vivos en mi cabeza de una noche donde la historia no tendrá un final feliz, luego volver encontrarme con el duelo de perder una persona importante, luego la universidad y después la jodida vida en sus ciclos..
Es mejor escribir de los aprendizaje porque entre adicciones y jodidas cosas, surgen sabidurías grandes.
Le temo al tiempo, a los trenes que pasan una vez.
Me siento preparado para batallar todo lo que venga, después de varías caídas de adulto, no hay a mucho que temer, pero tampoco negar lo evidente.
Muchos creemos que el miedo es cosas de cobardes, de personas inseguras, pero no.
El miedo es tan humano, tan utópico como la misma vida.
A que tienen miedo?
Porque al temer tanto también tenemos las posibilidades de elegir en que hacer corto circuito en nuestra cabeza, en la gama de mierdas tenemos: El miedo a morir, a no ser lo suficientemente exitosos en lo que hacemos, tenemos miedo que un ser querido se vaya sin evidente previo aviso, tenemos miedo a que nos maten, a la ciudad que habitamos, a los bichos terminales?
Tenemos un sin fin de miedos que nos olvidamos de todo lo que nos enfrentamos en todo el camino para tener esos miedos muchas veces infundados. Yo creo que al correr los años vamos pasando por diferentes etapas de oscuridad, algunas se hacen crónicas, otras cortas, pero son micro-historias de superación, que quizás en algún momento fueron miedos, conclusión nos hacemos grandes, pasamos cosas que nos despierta mas incognitas, mas baches, nos provoca la necesidad de preguntar que si lo que viene va ser bueno o no, somos defectuosas maquinas amontonadas en una ciudad mecánica, llena de contaminación,que sabe que empieza las 7 de la mañana con el desayuno y termina con las ojeras a las 22.30 horas, dentro de ella, nosotros que seguimos sobrando en el universo, funcionando como una maquina que lucha por sobrevivir, generando ansiedad, depresión, estrés que lo apagamos con sustancias, con obsesiones o con trabajo, cada quién se mata como quiere.
Pero cuantos años de vida pensas pagar con tantos miedos?
La vida es tan imperfecta que te coloca situaciones, ciclos, etapas, como separadores de una carpeta escolar de secundaria, donde se encuentra la plenitud en todas ellas? No lo sé, pero dentro de ellas hay vértices y verticales, con pequeñas y grandes bajadas, con personas, con parejas, hijos y hasta nietos, ciclos enteros donde nadie se tomo el tiempo de parar y disfrutar de las pequeñas cuotas de plenitud que nos da la vida, cayendo en la desvalorización de momentos, de personas, de familiares hasta de nuestra propia vida, creo que por el agobio del miedo a no llegar, porque siempre sentimos que no llegamos a ningún lado sin mirar lo construido y con quienes los construimos. Hacía donde quieren ir?
Hace un tiempo empece a mirar a las personas por el valor que dan en mi vida, sabiendo que podrían ser ciclos cortos o largos, pero que están. tener el beso de mi madre cuando me vuelvo a la ciudad de los piquetes, los viajes que me regalan los momentos con mis hermanas, las vueltas a la locura donde encuentro a mis amigos, comparto tantas historias con mucha gente, mientras me tomo el trabajo de analizar mis miedos, desmembrar y encontrar algo de que sostenerme. Porque caí en la conclusión de que somos el juego de la soga tratando de mantener dos fuerzas, dos mundos que intentan equilibrarse entre el entorno y la multitud de gente que lo habita.
La vida es puta, chota y porquería, pero hay que darle pie a disfrutar cada ciclo, que los ciclos malos están, que depende de nosotros cortarlos o no, pero que también dentro del mar de mierda, hay un escalera para aprender a vivir con nuestros miedos de adultos.
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