Había una primera parte de mi vida donde recordaba aquellos espasmos de felicidad. Hemos consumido tanta porquería de las películas, de aquellas series que nos consumió Netflix. Que nos olvidamos de aquellos albores de recuerdos. Se que días antes escribi sobre el perdón. Pero hay un recuerdo clave en este 2021, aquel donde confrontamos la realidad. No yo, si mi familia. Se encontró, se peleó, se encontró a si misma dentro de tantas hipocresías, creo que dentro de las realidades la única salvedad de los humanos es decirse toda esa basura guardada adentro. Hay familias astutas, hay aquellas que prefieren el color de rosas, hay familias como la mía que decidió cerrar su año plasmando el dolor y el hambre propició a aquella argentina de los 90. ¿ME HUBIESE GUSTADO VIVIR EN OTRA ÉPOCA? QUIZÁ, pero hay dolores en el alma que hay que decirlos, no importa la importancia, ni la sobriedad. Hay dolores en el alma que hay que decirlos y hay tristezas pasajeras, como los amores de verano en plena primavera. Pero se perdonan, el dolor se perdona, porque cura el alma. Las verdades hay que decirlas, porque la vida es una y este viaje de verano me enseño a corromper estigmas, abrazar a mi abuela, tener a mi viejo y que la vida sea y nos sorprenda.
"Una melodía de fondo que no he prestado atención a cuando me la has dedicado. Duele saber que ha pasado un año de nuestro primer comienzo. Todavía recuerdo tu rostro al bajar del vote. Tus piernas firmes a la tierra. Mientras dentro de mi decía " Esto no está sucediendo" Tus gafas oscuras, tu sudadera blanca, tu bermuda celeste. Todo hacia juego con el momento. Mis primeros pasos hacia lo desconocido." Ha pasado un año. Quizá te echo de menos, en los momentos en donde pudimos ser nosotros. Donde el odio no, nos destruía y entraba en calma la tormenta. Jugábamos en la habitación, mientras nos reíamos. Éramos dos y fue nuestro universo. Eran los momentos donde te amaba. Donde tu violencia se disipaba, tu odio se exterminaba y mis lágrimas secaban. Puedo jurar haberme acostumbrado a todas nuestras tormentas, pero jamás a ultimo adiós. Quedan en mis recuerdos, y no en mis escritos loss pequeños momentos buenos y los malos que hemos sobrevivi...
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